El dólar oficial comenzó la semana con una baja en el mercado mayorista, aunque se mantiene en niveles récord en términos nominales. Pese a la calma cambiaria de la rueda, el mercado continúa ajustando sus proyecciones y espera un recorrido más dinámico del tipo de cambio durante la segunda mitad del año.
En el segmento mayorista, la divisa retrocedió $6 y cerró en $1.482 para la venta. Con este movimiento, la distancia respecto del techo de la banda cambiaria —ubicado en $1.822,74— se amplió al 23%, el mayor margen registrado en casi un mes. El volumen negociado alcanzó los u$s497,8 millones.
La baja del tipo de cambio coincidió con una fuerte intervención compradora del Banco Central (BCRA), que adquirió u$s280 millones en el Mercado Libre de Cambios (MLC), su mayor compra diaria en las últimas 30 ruedas. La autoridad monetaria absorbió cerca del 57% de las divisas operadas durante la jornada.
Con este resultado, el saldo comprador de julio ascendió a u$s767 millones, mientras que las compras acumuladas en lo que va del año alcanzan los u$s11.745 millones. Además, el Central extendió a 125 ruedas consecutivas su racha con saldo positivo en el mercado oficial.
Sin embargo, las reservas internacionales brutas retrocedieron u$s517 millones y cerraron en u$s48.205 millones. La caída respondió principalmente al efecto de las valuaciones de los activos que integran las reservas: el oro perdió 2,62% en la jornada, mientras que el euro, la libra, el yuan y el yen también registraron depreciaciones frente al dólar.
El BCRA mantiene el ritmo de compra de reservas
En el mercado de futuros, los contratos operaron con bajas de hasta 0,4%. Julio cayó 0,37%, agosto retrocedió 0,36%, septiembre perdió 0,39% y diciembre bajó 0,27%, con una caída promedio de 0,38% en toda la curva.
Las tasas implícitas continúan reflejando un sendero de depreciación gradual. El mercado proyecta un dólar mayorista de $1.493 para el cierre de julio y cercano a $1.640 hacia diciembre.
Las variables que seguirá el mercado
Desde MM Investments consideran que las mismas variables que marcaron la dinámica cambiaria durante junio seguirán condicionando el comportamiento del dólar en el segundo semestre.
Entre ellas destacan la cantidad de divisas que aún resta liquidar por parte del complejo agroexportador y la posibilidad de que vuelva a abrirse el mercado internacional para emisiones de deuda corporativa y provincial.
Por el lado de la demanda, sostienen que el efecto del aguinaldo comenzará a disiparse, aunque podría ser reemplazado por una mayor búsqueda de cobertura a medida que se acerque el calendario electoral.
En este escenario, el principal desafío para el Banco Central será combinar la acumulación de reservas con la estabilidad cambiaria, evitando al mismo tiempo una presión excesiva sobre las tasas de interés.
El mercado elevó sus proyecciones para el dólar
El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central mostró una revisión al alza de las estimaciones para el tipo de cambio oficial durante los próximos meses.
La mediana de las proyecciones ubica al dólar mayorista en:
- Julio: $1.482.
- Agosto: $1.513.
- Septiembre: $1.548.
- Octubre: $1.589.
- Noviembre: $1.621.
- Diciembre: $1.673.
Las nuevas previsiones reflejan la expectativa de una aceleración moderada del tipo de cambio luego de varios meses en los que el dólar avanzó por debajo de la inflación.
Para la economista Noelia Abbate, durante julio confluyen factores que podrían favorecer una corrección gradual del tipo de cambio, entre ellos la menor oferta de divisas del agro, mayores importaciones energéticas y un incremento estacional de la demanda asociado al cobro del aguinaldo y las vacaciones de invierno.
En la misma línea, Federico Glustein proyecta que el dólar podría moverse durante el mes en un rango de entre $1.520 y $1.570, impulsado por una menor oferta de dólares y una mayor demanda de cobertura por parte de empresas e inversores.