El dólar se encamina este viernes hacia su mayor caída semanal desde abril, después de que el informe de empleo marque números poco alentadores y enfriara las expectativas del mercado respecto a una subida de tasas por parte de la Reserva Federal a corto plazo.
La debilidad generalizada del dólar impulsó al euro, que se situaba cerca de su máximo en dos semanas, en u$s1,15, con una subida del 0,6% en la semana, mientras que la libra esterlina se fortalecía hasta los u$s1,34, lo que supone una ganancia semanal del 1,2%, su mejor resultado en casi tres meses.
A su vez, esta situación conllevó un respiro para el yen japonés, que atraviesa dificultades, manteniéndose prácticamente estable en u$s161,03. No obstante, los mercados seguían mostrándose nerviosos ante el riesgo de intervención después de que un repentino repunte el jueves sacara a la moneda de su mínimo de los últimos 40 años.
El dólar se vio afectado después de que el crecimiento del empleo en EE.UU. se ralentizara sustancialmente en junio y se revisaran a la baja las cifras de creación de empleo de los dos meses anteriores, lo que llevó a los operadores a reducir sus apuestas por una subida de tasas de la Fed a corto plazo.
El pronóstico de lo que viene
Según el CME FedWatch, los mercados descuentan ahora una probabilidad del 52% de que se produzca una subida en la reunión de septiembre, frente al 64% de la sesión anterior. Los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE.UU. también retrocedieron desde los máximos anteriores, y los de los bonos a dos años, sensibles a las tasas de interés, rompieron una racha de tres días de subidas con una caída de 4 puntos básicos.
El mercado espera una subida de tasas por parte de la Reserva Federal a corto plazo.
Sim Moh Siong, estratega de divisas de OCBC, afirmó en cuánto a los datos laborales de EEUU que "en términos marginales, se trata de un dato de corte acomodaticio, lo que contribuye a aliviar las preocupaciones sobre el sobrecalentamiento del mercado laboral y la necesidad de un endurecimiento más agresivo de la política monetaria".
Asimismo, añadió Siong que las perspectivas generales siguen siendo positivas para el dólar, especialmente frente a las divisas de bajo rendimiento, siempre y cuando se mantengan intactas las expectativas de endurecimiento de la política monetaria de la Fed.
Cabe precisar que el índice del dólar, que mide la cotización del dólar frente a una cesta de divisas que incluye el yen y el euro, bajaba aproximadamente un 0,2% hasta situarse en 100,70, tras un descenso del 0,5% el jueves. Ahora acumula una caída del 0,6% en la semana, la mayor caída semanal desde principios de abril.