Juan Carlos Blumberg fue implacable ayer en la respuesta a las críticas de funcionarios del gobierno, que habían expresado que con las marchas no se soluciona nada. Le dijo al jefe de Gabinete que sus palabras habían sido lamentables y motivadas porque, quizá, los hijos del funcionario tienen custodia oficial que los protege. Hizo, además, un desafío: quiere que el próximo jueves 26 haya 500 mil manifestantes en todo el país. Negó tener un proyecto político y se definió como un vocero de la mayoría silenciosa que sufre la inseguridad. Una reacción: anoche, el Congreso elevó condenas a un máximo de 50 años, un reclamo del primer petitorio Blumberg.
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