19 de enero 2005 - 00:00

Convocan a 70 espías para el FBI "criollo"

A lo largo de 2005, el gobierno nacional cuadruplicará la cantidad de «espías» que integran el comando de profesionales abocados a la inteligencia criminal. De los 20 especialistas que actualmente forman ese cuerpo, este año se pasará a un grupo de 90, unos 70 más.

El año 2004, surcado por estallidos delictivos, focalizados en secuestros resonantes como los de Axel Blumberg y Patricia Nine, transparentó --tanto a nivel federal como en las provincias-la falta de una estrategia global en materia de investigación y análisis criminales.

Al punto de que, en medio de la crisis que disparó la inseguridad, se convocó a la SIDE para que aportara a las investigaciones. Por citar dos ejemplos, tanto en el caso Blumberg -por lo trágico, con una impactante secuela social y políticacomo en el caso Nine -el último de la sagaintervinieron agentes de ese organismo.

La reacción del gobierno fue reconfeccionar una oficina que se encargue de la inteligencia criminal. Hasta diciembre pasado, esa función recaía en la Dirección de Coordinación y Análisis para la Prevención del Delito, que contaba con poco más de 20 integrantes.

• Decreto

Por eso, Néstor Kirchner firmó en diciembre el decreto creando, a partir del 1 de enero último, la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal (DINIC) y dispuso que al frente de ésta quedara el secretario de Seguridad Interior, Alberto Iribarne.

Esa especie de «FBI criollo» fue presentado ante los ministros de Seguridad de todas las provincias a mediados del mes pasado en Córdoba, en una cumbre convocada por el ministro del Interior,
Aníbal Fernández.

Comandada por Iribarne, la DINIC será la oficina encargada de coordinar y vincular la información aportada por las distintas áreas de inteligencia de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y, previa adhesión legislativa local, de las policías provinciales.

Para dimensionar la utilidad de la Dirección de Inteligencia Criminal, sirven dos enfoques:

• Uno, ligado a la prevención y el análisis de escenarios posibles: por caso, que se anticipe la eventual agudización de determinado delito. Con eso, la autoridad política podrá disponer acciones para evitar esos posibles estallidos.

• Otro, vinculado expresamente con la resolución de casos concretos o el seguimiento de bandas delictivas. Ejemplo: si se produjera un secuestro extorsivo, sería la DINIC la encargada de centralizar la información sobre ese hecho.

• Tabú

La etapa para ampliar y perfeccionar la oficina ya está en marcha y consiste en convocar a profesionales universitarios de hasta 30 años para que se integren, en rubros específicos, a ese comando. En abril, luego de una exhaustiva selección, comenzará la formación de 70 espías de «elite».

De ese grupo, 60 serán destinados a análisis de inteligencia criminal mientras 10, especialistas en sistema, formarán un equipo especializado en evaluación informática. Con esto, de los 20 actuales, el cuerpo de investigación se ampliará a cerca de 100.

Parte de la capacitación -que comenzará en abril-se realizará en la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI), a lo que se agregará una currícula temática adicional con la que el gobierno pretende darle rango de una
«carrera», similar a la que existe en materia diplomática.

Por eso, se planeó una convocatoria abierta para suprimir el tabú que esconde el término inteligencia.

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