27 de octubre 2004 - 00:00
Descubierto un miembro desconocido de la especie humana
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El nuevo ser humano les obliga a reconsiderar esas leyendas, que hace un siglo ya escucharon los exploradores holandeses que llegaron a Flores.
Entonces, los nativos hablaban del "ebu gogo", una extraña criatura con forma humana que, como el homínido hallado, medía menos de un metro.
La leyenda dice que estos seres hablaban en susurros y repetían las palabras del interlocutor como loros.
Según los expertos, el ejemplar desenterrado de la cueva Liang Bua es el descendiente "enano" de otra especie primitiva que dejó Africa hace dos millones de años.
Los restos consisten en un cráneo del tamaño de un pomelo y parte de su esqueleto. Junto a los huesos, se descubrieron herramientas de piedra.
La criatura habría vivido al mismo tiempo que el Homo Sapiens, antepasado de los humanos.
Hasta ahora se sabía que los humanos modernos habían coexistido con los neandertales, en Europa, hace 30.000 años.
El Homo Floresiensis sería, pues, la segunda especie humana que se conoce que habría vivido junto a nuestros antepasados, pero más recientemente, hace unos 18.000 años.
El descubrimiento de los científicos australianos, liderados por Peter Brown, se considera de los más importantes sobre el origen de la especie en los últimos cien años.
"Esto obliga a re-escribir los manuales. Es increíble que esta criatura estuviera presente hace menos de 20.000 años", comentó el profesor Chris Stringer, director del departamento de origen de la humanidad del Museo de Historia Natural de Londres.
El hallazgo plantea muchas preguntas. Se cree que el homínido podría ser un descendiente del Homo Erectus, que ya conocía el fuego y utilizaba herramientas, y que habría tenido que cruzar el mar para llegar a la isla.
El problema es que no hay constancia de que supiera construir embarcaciones.
Otra incógnita es el tamaño del cerebro del Homo Floresiensis, que, con 380 milímetros, es más pequeño que el de un chimpancé.
Los expertos pensaban que el cerebro humano debía tener un tamaño mínimo, pero la criatura hallada, pese a tener ese cerebro encogido, parece haber sido un ser inteligente.
Los científicos intentarán ahora extraer muestras de ADN para averiguar más detalles sobre esos habitantes de Flores, una isla donde también se han encontrado restos de animales prehistóricos únicos.




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