9 de septiembre 2004 - 00:00

Dolor en el entierro de nieta de Alfonsín

La ex diputada María del Carmen Banzas saluda ayer en el cementerio de Chascomús ex presidente Raúl Alfonsín en el entierro de la nieta de éste, Amparo, que murió el martes en un trágico accidente en el colegio donde cursaba sus estudios.
La ex diputada María del Carmen Banzas saluda ayer en el cementerio de Chascomús ex presidente Raúl Alfonsín en el entierro de la nieta de éste, Amparo, que murió el martes en un trágico accidente en el colegio donde cursaba sus estudios.
Los restos de Amparo Alfonsín, la nieta del ex presidente Raúl Alfonsín, fueron sepultados ayer en un cementerio privado de la localidad bonaerense de Chascomús, tras una breve ceremonia de la que participó una multitud de amigos, familiares y vecinos de la adolescente.

Poco antes del sepelio, el ex jefe de Estado arribó a la casa mortuoria Armendáriz, donde se encontraban los restos de la joven y, visiblemente dolorido, dijo a la prensa que «era una chica encantadora y con una fuerte espiritualidad».

Además, el ex presidente manifestó su preocupación por el padre de Amparo, su segundo hijo, el ex diputado bonaerense y actual líder de la corriente interna de la UCR bonaerense Radicales para el Cambio, Ricardo Alfonsín, «por el inmenso dolor de la pérdida».

A su vez, Ricardo Alfonsín, al llegar a la casa mortuoria, alcanzó a decir que «esto es lo peor que le puede pasar a un padre» y, al referirse al accidente que le costó la vida a su hija, indicó: «Si se hubiera querido hacer a propósito hubiera sido imposible; ésta fue una tragedia inevitable».

En tanto, en la calle, vecinos, amigos y familiares de la familia Alfonsín se congregaron para darle el último adiós a la joven de 15 años, quien falleció el martes tras sufrir un accidente en el porteño Instituto Jesús María, el colegio en el que cursaba el tercer año del ciclo secundario.

Entre los dirigentes radicales que se hicieron presentes en el lugar se encontraban Leopoldo Moreau, Rodolfo Terragno, Marcelo Stubrin, Mario Brodersohn, Enrique «Coti» Nosiglia, María del Carmen Banzas y Facundo Suárez Lastra, quienes participaron del cortejo fúnebre.

A las 10.30, una larga caravana de coches acompañó los restos de
Amparo hasta el cementerio Los Ingleses, donde, tras un responso ofrecido por un cura, fueron sepultados los restos de la adolescente.

Allí también se congregó una multitud y fue notable la presencia de jóvenes de escuelas secundarias de la zona visiblemente emocionados.

El cortejo también fue saludado por numerosos vecinos de Chascomús que se congregaron a lo largo de las avenidas por donde pasó la caravana.

• Sumario

Amparo, hija de Cecilia Plorutti y Ricardo Alfonsín, falleció en el Hospital Fernández el martes a raíz de un paro cardiorrespiratorio, como consecuencia de la hemorragia que sufrió tras cortarse la arteria femoral con el vidrio de una puerta del Colegio Jesús María, sobre el que habría caído tras chocarla y perder el equilibrio.

En tanto, el Gobierno porteño abrió ayer un sumario a las autoridades del Jesús María para saber cómo se desempeñó el cuerpo docente ante el accidente, en especial si los médicos fueron llamados a tiempo y para evaluar, en general, cómo se asistió a la víctima.

Al tratarse de una entidad privada, el control sobre el mantenimiento del edificio lo efectúa la Dirección de Verificaciones y Habilitaciones del Gobierno porteño.

Las primeras conclusiones a las que arribaron los investigadores judiciales demuestran que se trató de un accidente y no hay evidencias de que la atención médica se haya demorado más allá de los plazos razonables en este tipo de circunstancias.

La causa judicial por la muerte de la adolescente se tramita en el Juzgado de Instrucción N° 27, interinamente a cargo de la jueza
Wilma López, por licencia de su titular, Alberto Baños, con intervención del fiscal Horacio Amelotti.

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