A un año del secuestro del joven correntino Christian Schaerer, cientos de allegados, familiares y amigos realizaron ayer un acto para reclamar justicia y por su aparición. Participó el ingeniero Juan Carlos Blumberg -como ya lo había hecho meses atrás-, junto con las Madres del Dolor de Capital Federal, el conurbano, Resistencia y Corrientes. El acto, que contó con la presencia de cientos de personas que acompañaron a Pompeya Gómez, madre de Christian, se realizó en la costanera correntina, frente a la imagen de la virgen de la Stella Maris.
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Schaerer está secuestrado desde hace un año, y por su desaparición fue detenida una decena de personas, las que -según el fiscal de la causa-compondrían 80% de la banda que actuó en el hecho. En la ceremonia se efectuó un minuto de silencio para pedir por la aparición con vida del joven, por cuya liberación los familiares pagaron un cuantioso rescate en noviembre de 2003, pese a lo cual el joven no aparece. «Este es un momento difícil, pero venimos a acompa-ñar a la señora Pompeya. Es lamentable el hecho de que Christian esté un año secuestrado. Tenemos que cambiar esto, con todos los argentinos unidos y revertir toda esta situación de inseguridad que tiene el país y la falta de justicia», expresó Blumberg, antes de iniciarse el acto.
Luego, ante los presentes, indicó que todos «desean de corazón que Christian vuelva a su casa» y abogó porque los argentinos «deben unirse, sin distinción de ideología, pero con objetivos comunes para que se termine la inseguridad».
El dolor se hizo eco en cada uno de los asistentes al acto, en el que hubo fotografías, velas y globos blancos, y se pudieron ver las fotos de Axel Blumberg y de Christian, así como de otros jóvenes víctimas de la inseguridad.
Por la mañana, Gómez, la madre del secuestrado que más tiempo se mantuvo en cautiverio de los últimos casos, indicó: «Tengo la fe y la esperanza de que, con el pe-dido unánime desde todo el país, ablandemos un poco el corazón de estas personas y liberen a mi hijo».
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También relativizó la posibilidad de que el secuestro sea una venganza contra el padre del joven -Juan Schaerer, un ex ministro correntino con cuentas pendientes con la Justicia provincial, que se encuentra actualmente exiliado en Paraguay-, al señalar que «por ahora, parece que (a los secuestradores) los mueve sólo el dinero».
No obstante, reconoció que el padre de Christian fue asaltado tres meses antes del secuestro y no se descarta que hayan intentado una privación de la libertad en su contra.
Christian, un estudiante de abogacía de 21 años, fue secuestrado en la noche del 21 de setiembre de 2003, cuando iba a ingresar con su auto en el garaje de su casa, en Corrientes capital. En ese momento, fue raptado por un grupo de hombres armados que lo introdujeron en otro vehículo.
El 5 de noviembre, su familia pagó el rescate exigido, y se cortaron los contactos con los presuntos secuestradores, mientras que hasta el momento fueron detenidas más de diez personas, como presuntas responsables, en distinto grado, del secuestro.
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