El Senado bonaerense dio media sanción ayer a un proyecto que habilita a los hipódromos bonaerenses a, con previa autorización del Instituto de Loterías y Casinos, tomar apuestas de competencias hípicas realizadas en el exterior por medio del sistema denominado «simulcasting».
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Se trata de una ley peligrosa porque, según se advierte desde distintos sectores, genera una vía para el ingreso y egreso de divisas cuyo control es muy complejo. Y, por tanto, hasta podría convertirse en un vehículo apto para el lavado de dinero.
De todos modos, el proyecto debe todavía ser tratado en la Cámara de Diputados donde, se presume, su avance podría ser engorroso.
Originalmente, el proyecto habilita a las agencias hípicas a instalar máquinas tragamonedas. Pero esos artículos fueron borrados del texto. En tanto, se fijó que el Instituto destinará parte de su presupuesto para subsidiar la actividad hípica.
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