Pasadena - Ingenieros de la agencia espacial estadounidense NASA iniciaron los preparativos para el lanzamiento de un cohete desde el cual, a mediados del año que viene, se disparará un proyectil de cobre contra un cometa que se acerca a la Tierra, según indicó ayer el Jet Propulsion Laboratory (JPL).
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El disparo sobre el cometa Tempel-1 se prevé realizarlo entre el 1 y el 4 de junio de 2005, cuando ese cuerpo celeste se encuentre «cerca» de nuestro planeta, a una distancia de 150 millones de kilómetros. El cohete Deep Impact ya está en el Centro Espacial Kennedy, en Florida, y su lanzamiento se llevará a cabo el 30 de diciembre próximo, informó la NASA en un comunicado. «Deep Impact ya ha comenzado su viaje hacia el cometa Tempel-1», dijo Rick Grammier, director del proyecto en el JPL de la NASA, situado en Pasadena, California.
El proyectil de cobre, con un peso de unos 400 kilogramos, se estrellará contra el cometa a unos 36.000 kilómetros por hora y el impacto, según esperan los científicos de la NASA, dejará un cráter de varios centenares de metros de diámetro. Fuentes de la NASA aclararon que ni la cercanía relativa del cometa ni el impacto del proyectil representan una amenaza para la Tierra, pero sí permitirán ahondar en el estudio de los orígenes del Sistema Solar.
La NASA destacó que «si todo funciona como está previsto, las imágenes de la colisión serán captadas por cámaras del cohete que las transmitirá a través de las antenas de Deep Space Network (DSN), una red internacional de antenas que respalda las comunicaciones de las misiones de la NASA en la órbita terrestre». Actualmente, DSN tiene centros de comunicación en el desierto de Mojave (California), cerca de Madrid (España), y en Canberra (Australia), los cuales permiten una comunicación ininterrumpida y eluden los problemas que pudiera plantear la rotación terrestre. Los científicos de la NASA señalaron que, con la ayuda de DSN, las imágenes que se obtengan de esa enorme colisión proporcionarán nuevos datos sobre la formación del Sistema Solar debido a que el material de un cometa se mantiene básicamente inmaculado desde su creación.
Dejá tu comentario