Todo se inició cuando unos 40 presos del pabellón de menores adultos se amotinaron, prendieron fuego colchones y ganaron los techos de la unidad carcelaria ubicada 14 kilómetros al oeste de la capital de San Luis.
Inmediatamente, el personal penitenciario efectuó disparos al aire y evitó la fuga, aunque los detenidos se mantuvieron amotinados durante dos horas, hasta que depusieron su actitud y regresaron a las celdas del penal, que alberga 550 internos en un lugar construido para 300 personas.
Dejá tu comentario