19 de diciembre 2009 - 23:58

Tragedia en Mataderos: 3 muertos al incendiarse la casa

Tres hermanitos de corta edad murieron al incendiarse la vivienda en la que residían, situada en el barrio porteño de Mataderos, según indicaron fuentes policiales.

El siniestro se produjo poco después de las 14:00 en una propiedad horizontal situada en la avenida Juan Bautista Alberdi al 7171, al sudoeste de la ciudad y a pocas cuadras de la avenida General Paz.

En el lugar trabajaron tres dotaciones de la Superintendencia de Bomberos de la Policía Federal, según informaron fuentes de la fuerza.

Además, a causa del incendio un joven de 19 años, que entró a la casa incendiada para salvar a los niños pero sólo pudo rescatar a una nena de tres años que falleció posteriormente en un hospital de la zona, debió ser asistido por haberse intoxicado con monóxido de carbono.

La nena, con las vías respiratorias afectadas por las llamas, fue trasladada junto a la madre de las pequeñas, que las había dejado solas para asistir a su trabajo y a llegar al lugar, sufrió un shock nervioso.

En el domicilio incendiado murieron carbonizados una niña y su hermanito de corta edad.


Los bomberos, una vez rescatados los heridos, lograron contener el fuego y evitar que se propague a otras propiedades vecinas en un área densamente poblada.

En tanto, las actuaciones del caso quedaron en manos de personal de la comisaría 42 de la Policía Federal, que tiene jurisdicción en la zona.

El joven que intentó salvar a los chicos, llamado Lucas, una vez repuesto de la intoxicación, relató su dramática faena en medio de llamas de cerca de un metro de altura y los llantos de los pequeños.

"Yo me mandé al departamento porque estaba mojado por la lluvia. Cuando abrí la puerta, había un colchón prendido fuego con llamas de 8O centímetros de altura y se escuchaba los llantos de los nenes", relató Lucas.

"Tiré la mano para ver si alguno me tomaba de las manos, vi una nena y le dije que agarrara. La pude sacar a la terraza, le pregunté si había alguien más y no me decía nada porque parecía shockeada", explicó el muchacho.


Enseguida, se arrojó un balde lleno de agua de lluvia y abrió la puerta que se había cerrado, a pesar de que el picaporte estaba al rojo vivo.

Lucas, siempre de acuerdo con su relato, se encontró ya con llamas de un metro y medio.

"Escuchaba llorar a los nenes, pero después el llanto paró", explicó, para luego señalar que decidió salir porque se le dificultaba la respiración.

"Los bomberos dijeron que llegaron enseguida, pero para mi fueron como 15 minutos que fueron eternos", sostuvo el joven, que se lamentó por no haber podido estar con la nena que salvó, y la que horas más tarde le comunicaron que murió en el hospital.

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