20 de octubre 2004 - 00:00

Un avión sin mantenimiento

El Tango 01 debería estar hace veinte días en los hangares de la IAI (Israeli Aereal Industries) en proceso de mantenimiento. Esto no sucedió porque la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Oscar Parrilli, declaró desierta la primera licitación que se convocó para encargarle las tareas de chequeo a una empresa internacional (en el país no hay instalaciones aptas para atender un Boeing 757). La primera licitación fue ganada por la IAI, que presupuestó unos u$s 750.000, por razones que no quedaron claras, Parrilli decidió declararla desierta y convocar a una segunda. En este proceso se fueron casi dos meses, durante los cuales el avión sobrepasó largamente todos los límites de horas de vuelo permitidos por los manuales de la Boeing. Casi previsiblemente, IAI volvió a presentar la oferta más baja, pero la secretaría sigue estudiando a quién le adjudica la tarea.

«Esto es como el service de los autos: uno lo estira, lo estira hasta que lo lleva al taller; la diferencia es que un auto, si se rompe, a uno lo deja en la calle, y un avión se cae...»,
dijo a este diario un brigadier retirado. «El Tango ahora va a tener que volar a Israel, o a donde sea que se le haga el mantenimiento, largamente 'pasado' de límites de seguridad.»

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