31 de enero 2005 - 00:00

Un bombero cada 500 y un médico cada 1.000

Aníbal Ibarra resolverá recién hoy si concurre mañana a la sesión de la Legislatura porteña que pasó el sábado a cuarto intermedio con el objeto de continuar discutiendo la responsabilidad del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en el incendio de la disco República de Cromañón. Hasta anoche dominaban sobre su decisión las opiniones contrarias a asistir a la continuación de la informal «interpelación» al jefe de Gobierno.

«En la interpelación apenas se mencionó a Chabán, ni se habló de la puerta de emergencia clausurada. Tuve que escuchar que una diputada ocupase el tiempo que tenía de uso de la palabra para preguntarme si podía dormir bien», se quejó Ibarra ayer en la ronda que mantuvo con algunos miembros de su gabinete.

Ese ejemplo le sirvió para suspender hasta hoy un pronunciamiento sobre la asistencia de mañana al recinto.

A la espera de esa decisión, Ibarra formalizará hoy un decreto de necesidad y urgencia sobre un borrador que le acercó el secretario de Seguridad, Juan José Alvarez, con una batería de reformas en el régimen de habilitaciones e inspecciones de locales y eventos en la Capital Federal.

En ese decreto que Ibarra quiere que le avale la Legislatura con una ley, contiene entre otras reformas:

• En todo evento masivo que se haga en la Capital Federal deberá haber un miembro del cuerpo de Bomberos de la Policía Federal cada 500 asistentes. También deberá haber un médico cada 1.000 asistentes.

• Los espectáculos públicos de más de 1.000 asistentes promedio deberán tener un inspector técnico que debe ser el responsable de todo lo que ocurra desde el comienzo y hasta que se retire el último de los participantes.
Ese inspector deberá contar con conocimientos técnicos en materia de seguridad con el objeto de que pueda tomar decisiones sobre el transcurso del evento, e incluso ordenar la suspensión del mismo si se produjeran hechos que hicieran peligrar la normalidad del acto. Esta figura del inspector técnico deberá actuar también en los espectáculos deportivos. . Lanzarán también un programa de inspecciones sobre armerías, polígonos de tiro y establecimientos dedicados a fabricar y vender elementos de pirotecnia en la Capital Federal. Los polígonos de tiro fueron objeto de intensas inspecciones en la última década desde el recordado estallido de una conexión de gas en el establecimiento Shooting Baires de la avenida Corrientes. En ese hecho, ocurrido el 29 de marzo de 1994, murió Juan José Jaroslavsky, hijo del fallecido diputado nacional radical César Jaroslavsky. El uso de elementos pirotécnicos, muchos de ellos importados, está prohibido en la mayoría de los espectáculos públicos, pese a lo cual reaparecen especialmente en los partidos de fútbol. . También lanzará un programa de inspecciones sobre las estaciones de servicio del ejido porteño, para verificar la posibilidad de contaminación ambiental o de filtraciones de combustibles que puedan producir explosiones. Las inspecciones deberán ser realizadas por funcionarios de la Ciudad de Buenos Aires con el auxilio de técnicos de la Secretaría de Energía de la Nación. Alvarez promoverá esta semana convenios con el Registro Nacional de Armas del Ministerio de Defensa de la Nación y con la Secretaría de Energía, similares a los ya comprometidos la semana pasada con la AFIP para darle marco legal y técnico a esas inspecciones.

• Parte del paquete de medidas con las que
Ibarra intentará esta semana frenar la presión de sus opositores para que vuelva a comparecer en la Legislatura es el relevo del actual director de habilitaciones de la Ciudad de Buenos Aires y su reemplazo por un funcionario que ha convocado el secretario Alvarez del Poder Judicial. Hoy se anunciará el nombre del nuevo «zar» de las habilitaciones, que contará con poderes especiales para abrir los locales que pidan habilitación para las más diversas actividades públicas.

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