ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

5 de junio 2002 - 00:00

Suspenden a tres jueces por amparos

El Superior Tribunal de Justicia del Chaco suspendió ayer a tres jueces por graves irregularidades cometidas en la tramitación de los amparos que obligaron a bancos a la devolución de los depósitos del "corralito". Es la primera vez que un tribunal de Justicia avanza con la investigación de la conducta de sus integrantes y abre un proceso de juicio que puede terminar en su destitución. Los jueces acusados son Daniel Joaquín Fernández Aselle y Daniel Enrique Freytes, de Roque Sáenz Peña, y Estela Amelia Ponce, de la localidad de Charata, en Chaco. En la investigación surgieron casos asombrosos, como la existencia de sentencias fechadas antes de que ingrese la demanda en cuestión. También hubo otro juez que ordenó la restitución de un depósito solamente contra la prueba de un simple ticket de cajero automático. Todas las causas resueltas por estos jueces correspondían a otro fuero (el federal) o a otras provincias. A los tres se les imputa la posible comisión de "los delitos de prevaricato, reiteración de graves irregularidades de procedimiento y actos reiterados de parcialidad manifiesta". También en el Consejo de la Magistratura en la Justicia nacional se investiga a jueces del "corralito".

ver más

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Los jueces Daniel Fernández Aselle (civil y comercial), Daniel Freytes (instrucción) -ambos de Roque Sáenz Peña-y Estela Amelia Ponce (subrogante comercial y laboral) de Charata fueron acusados por la cabeza del Poder Judicial provincial de la presunta comisión de los delitos de «
La decisión de los máximos jueces chaqueños -María Luisa Lucas, Ramón Rubén Avalos, Eduardo Omar Molina y Ricardo Fernando Franco-es la primera que se conoce en el país contra magistrados sospechados de conceder recursos de amparo bajo maniobras fraudulentas y dando origen al pago de coimas de más de 25% de la suma recuperada. Este trascendido judicial, que deberá ser probado en las investigaciones que se inicien a nivel provincial y nacional, coincide con que la mayoría de esos recursos se concedieron a casos cuyos depósitos retenidos superaban los u$s 100.000 hasta cifras millonarias como ocurrió en la Capital Federal, donde el Consejo de la Magistratura tiene abierta una investigación a raíz de una denuncia presentada por un juez de Azul, provincia de Buenos Aires, contra el juez federal de Resistencia (Chaco), Carlos Skidelsky.



La resolución del tribunal chaqueño es laudatoria. Esos jueces pudieron acreditar -después de una rápida investigación que también incluyó a dos de sus pares: Juan Zaloff Dakoff y Hugo Osicka-que los magistrados acusados «dictaron medidas cautelares innovativas sin acreditar la verosimilitud de los derechos invocados por los actores (ya que) se basaron en fotocopias simples en lugar de exigir los documentos originales; ignoraron groseras contradicciones que surgían de la documentación o no identificaron correctamente a los titulares de los depósitos; incurrieron en una sistemática violación de las normas procesales que fijan la competencia territorial y observaron una conducta ambivalente con respecto a los aportes a tasa de Justicia y Caja Forense (porque) exigieron en algunos casos y omitieron en otros».

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Otras noticias