Chile y la Unión Europea (UE) anunciaron este viernes la adopción de un Acuerdo Marco Avanzado que amplía el pacto comercial sellado hace dos décadas con capítulos políticos, sobre defensa del medioambiente y de equidad de género.
Chile y la Unión Europea (UE) anunciaron este viernes la adopción de un Acuerdo Marco Avanzado que amplía el pacto comercial sellado hace dos décadas con capítulos políticos, sobre defensa del medioambiente y de equidad de género.
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Con este nuevo instrumento "llevamos nuestra relación con Chile, que ya es estrecha, a un nivel superior", dijo en Bruselas el vicepresidente de la Comisión Europea (brazo ejecutivo de la UE) y comisario europeo de Comercio, Valdis Dombrovskis.
Para la ministra chilena de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, el acuerdo "comprende una serie de áreas que no se encontraban incorporadas o eran consideradas de manera más general" en el entendimiento original.
Para el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, el Acuerdo Marco tiene para el bloque europeo "una importancia política que va más allá del comercio".
El acuerdo actualizado "contiene cláusulas muy claras acerca de los principios democráticos, los derechos humanos y la participación de la sociedad civil", dijo Borrell.
"Ambas partes están de acuerdo en que la ruptura de estos elementos significaría que la otra parte podría suspender inmediatamente la aplicación del acuerdo", agregó.
"Esta clase de garantías democráticas, que hoy pueden parecer innecesarias con Chile, en otro momento fueron muy importantes", insistió.
El Acuerdo de Libre Comercio había sido alcanzado entre Chile y la UE en 2002 e implementado en 2003.
La modernización del acuerdo entre la UE (integrada por 27 países) y Chile comprende dos "instrumentos legales paralelos".
De un lado el Acuerdo Marco Avanzado en sí, concentrado en la cooperación, inversiones y asuntos políticos, que debe ser ratificado por todos los Estados parte.
De otro lado, un Acuerdo Interino de Libre Comercio (iFTA), que se limita a temas que son atribución exclusiva de las instituciones de la UE y que deberá ser ratificado solamente por esas instancias comunitarias (la Comisión, el Consejo y el Parlamento).
La presidenta de la Comisión Chile-UE del Parlamento Europeo, Inmaculada Rodríguez, y el titular de la Delegación en la Asamblea parlamentaria Euro-Latinoamericana, Javi López, saludaron la conclusión de negociaciones entre las partes.
"Chile es un socio clave y confiable, y las relaciones bilaterales son excelentes, ya que se basan en valores y principios compartidos. Confiamos en que el Acuerdo Marco Avanzado UE-Chile, una vez ratificado por ambas partes, impulse esta relación", apuntaron en una nota conjunta.
Los dos dirigentes añadieron que la conclusión de las negociaciones "sobre un nuevo Acuerdo Marco Avanzado UE-Chile representa un logro muy importante para la política de la UE hacia América Latina".
En tanto, la entidad que representa toda la cadena productiva avícola en Francia, ANVOL, formuló un llamado al gobierno de ese país "a no firmar el acuerdo comercial europeo con Chile".
"Hay mucho en juego, ya que se trata de contrarrestar las importaciones no sujetas a las regulaciones europeas y alejadas de las buenas prácticas de los criadores franceses", apuntó la entidad.
"Nuestro acuerdo comercial se firmó hace 20 años y el mundo ha cambiado mucho desde entonces. Con este acuerdo de nueva generación hemos abierto una ventana de oportunidad nueva y poderosa para nuestros ciudadanos, empresas y el planeta", enfatizó en una rueda de prensa el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis en dialogo con EFE.
A su lado, la ministra chilena de Asuntos Exteriores, Antonia Urrejola, destacó que el nuevo texto "comprende una serie de áreas que no se encontraban incorporadas o eran consideradas de manera más general", en la versión vigente del acuerdo, como la promoción de la democracia, los derechos humanos y las libertades fundamentales, el desarrollo sostenible y "particularmente" la igualdad de género.
Uno de los elementos más importantes para el club europeo es la puerta que el acuerdo abre para diversificar su suministro de materias primas, clave para avanzar en la transición ecológica, como por ejemplo el litio, del que Chile es uno de los mayores productores del mundo.
En concreto, el pacto garantiza el acceso sin discriminación al litio, el cobre y el hidrógeno chilenos a empresas europeas, algo que "realmente ayudara al bloque a diversificar sus recursos y reducir la dependencia de China", en opinión de fuentes del equipo negociador europeo en diálogo con EFE, que ven el resultado final como un "modelo" para futuros acuerdos.
"Tener acceso no discriminatorio al litio de Chile es muy importante para la movilidad eléctrica y para los objetivos del Pacto Verde Europeo", destacó Dombrovskis en una entrevista concedida a varios medios de comunicación, entre ellos EFE.
A juicio del exprimer ministro letón, está "claro" que avanzar hacia una economía verde "requerirá de diferentes" fuentes de suministro y el bloque debe asegurarse de que no genera "dependencias como la de los combustibles fósiles de Rusia".
"Nuestro acuerdo con Chile encaja bien en esta estrategia de diversificación", subrayó el vicepresidente económico del Ejecutivo comunitario, después de destacar el papel que otros socios globales como Estados Unidos, Canadá o Australia tendrán al respecto.
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