Ledesma cerró su ejercicio económico 2025/26 todavía con números en rojo, aunque logró reducir casi a la mitad las pérdidas respecto del período anterior. La compañía registró una pérdida neta de $18.437 millones al 31 de mayo de 2026, frente a los $33.539 millones que había perdido un año antes.
La mejora se produjo incluso con una caída de los ingresos, que pasaron de $1.041.045 millones a $973.464 millones, un retroceso de 6,5%. La ganancia bruta también bajó, de $259.541 millones a $228.655 millones, pero la compañía logró compensar parte del deterioro mediante un ajuste de sus gastos. Los gastos de comercialización cayeron 9% y los administrativos 14%, por lo que la pérdida operativa se redujo de $25.561 millones a $9.738 millones.
El proceso incluyó una reorganización interna. En su Reporte Integrado, Ledesma señala que durante el ejercicio avanzó con una reorganización de estructuras en distintas áreas, un proceso que implicó “decisiones complejas” y que la compañía vincula con la mejora de la productividad y la competitividad. También menciona una reasignación de funciones y reorganización de roles.
Al cierre del ejercicio, Ledesma tenía 5.999 colaboradores, principalmente concentrados en Jujuy, además de 3.386 trabajadores vinculados a empresas contratistas. Otro factor que ayudó a achicar el rojo fue el resultado financiero. Los costos financieros bajaron de $28.705 millones a $8.952 millones, mientras que la pérdida antes del impuesto a las ganancias pasó de $46.183 millones a $23.716 millones.
Azúcar: más toneladas y exportaciones, pero mayor pérdida
El negocio central de Ledesma fue también el principal problema. Azúcar y Alcohol pasó de perder $21.273 millones a perder $25.961 millones, mientras que sus ingresos bajaron de $551.171 millones a $515.304 millones.
El comportamiento del negocio estuvo marcado por una recuperación de los volúmenes y leves mejoras de precios durante los últimos meses del ejercicio. Ledesma señala que el mercado local tuvo una oferta y demanda equilibradas y que el buen programa de exportaciones permitió sostener el mercado.
La compañía vendió 477.730 toneladas de azúcar, 7% más que un año antes. Las exportaciones representaron más de la mitad: 248.200 toneladas, frente a las 228.889 toneladas del ejercicio anterior. Ledesma también recurrió a la compra de azúcar a terceros para refinarla o comercializarla en el exterior, una estrategia que busca ampliar mercados y reducir la dependencia de la demanda doméstica.
El mercado fraccionado tuvo una mejora todavía más marcada. Las marcas Ledesma Clásica y Superior vendieron 105.524 toneladas, 18% más que las 89.910 toneladas anteriores, mientras que Dominó llegó a casi 14.000 toneladas, con una suba de 52%. Sin embargo, la empresa advierte que continúa siendo un segmento de alta competencia y menores márgenes.
El mercado industrial, en cambio, siguió mostrando dificultades. Las ventas de azúcar a fabricantes de alimentos y bebidas cayeron 6%, hasta 105.544 toneladas, en un contexto en el que las empresas continuaron priorizando la reducción de costos frente a un consumo que todavía no termina de recuperarse.
En alcohol, Ledesma produjo 105.500 m³, de los cuales 94.500 m³ fueron destinados a bioetanol. La compañía cuestiona, de todos modos, la falta de previsibilidad que genera que el precio del biocombustible continúe dependiendo de decisiones administrativas.
La empresa Ledesma tiene ingenios en Jujuy, donde produce azúcar y otros derivados de la caña.
Papel, frutas y agro compensaron parte del rojo
La situación fue diferente en las otras unidades. Papel y Librería pasó de perder $6.391 millones a ganar $2.764 millones; Frutas y Jugos pasó de un resultado negativo de $197 millones a una ganancia de $6.640 millones, y Agropecuario elevó su resultado positivo de $2.300 millones a $6.819 millones.
En Papel, los ingresos bajaron de $287.316 millones a $255.909 millones, pero la producción creció. Ledesma fabricó 101.536 toneladas de papel, 12% más que en el ejercicio anterior. Las ventas locales subieron 3%, hasta 64.071 toneladas, mientras que las exportaciones crecieron 12%, a 35.079 toneladas.
El mercado interno, sin embargo, continúa complicado. La empresa describe una combinación de demanda débil, precios bajos y mayor competencia importada, especialmente por el ingreso de papel desde Brasil. En papel obra los márgenes son particularmente reducidos, mientras que otros productos, como cuadernos y químicos, presentan una mejor rentabilidad.
En Frutas y Jugos, el balance fue mucho más favorable. Ledesma calificó el desempeño como “uno de los mejores desempeños de su historia”. Produjo 127.943 toneladas de frutas, procesó 120.285 toneladas y obtuvo 8.174 toneladas de jugos concentrados y 667 toneladas de aceites esenciales.
Además, embaló casi 19.000 toneladas de limones y naranjas para exportación. En limón, 46% del volumen tuvo como destino la Unión Europea, 33% Estados Unidos y 21% otros mercados. En aceites esenciales, el 80% de la producción fue exportado.
El Agropecuario también cerró con una mejora y, según Ledesma, superó por segundo año consecutivo los resultados económicos previstos, favorecido por los precios de la soja y el ganado. La producción agrícola rondó las 158.000 toneladas, aunque quedó por debajo de lo esperado debido a factores climáticos.
Proyecciones con foxo en la eficiencia
La empresa, de todos modos, mantiene una mirada prudente sobre el próximo ejercicio. En la reseña informativa anticipa menores necesidades de financiamiento y mejores condiciones financieras, mientras que seguirá enfocada en la eficiencia productiva, administrativa y comercial. Para Azúcar será clave la evolución de la zafra y de los precios; en Papel espera una demanda todavía baja; y en Frutas y Jugos mantiene perspectivas favorables para naranja, limón y sus derivados.
En paralelo, Ledesma propone absorber los $18.437 millones de resultados no asignados negativos con parte de su reserva facultativa. El balance muestra así una compañía que todavía no logró volver a ganar dinero, pero que consiguió reducir de manera importante su pérdida, mejorar la generación de caja y apoyarse en negocios y mercados externos que tuvieron un mejor desempeño durante el ejercicio.