17 de octubre 2026 - 07:00

Fue una colonia militar y hoy es uno de los rincones más lindos de Entre Ríos: la escapada perfecta para el fin de semana

Calles arboladas, paisajes ribereños y actividades al aire libre forman parte de una propuesta que invita a descubrir otra cara del litoral argentino.

Un destino entrerriano invita a descubrir paisajes naturales y disfrutar de unos días lejos del ritmo de la ciudad.

Un destino entrerriano invita a descubrir paisajes naturales y disfrutar de unos días lejos del ritmo de la ciudad.

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A unos kilómetros de Paraná, sobre la costa del río, existe una localidad entrerriana que combina paisajes naturales, tranquilidad y una historia que se remonta al siglo XIX. Sus playas, las barrancas y los paseos junto al agua la convierten en una alternativa para viajar que eligen quienes buscan cambiar de aire sin organizar unas vacaciones largas.

Se trata de Villa Urquiza, un destino que conserva huellas de su pasado agrícola y portuario, pero que encontró en el turismo una nueva forma de recibir visitantes. El ritmo pausado de sus calles, la vegetación y las vistas abiertas hacia el río conforman un escenario atractivo para una salida en pareja, en familia o con amigos.

Cada vez más viajeros buscan pequeños destinos donde la tranquilidad y el contacto con la naturaleza sean protagonistas.

Cada vez más viajeros buscan pequeños destinos donde la tranquilidad y el contacto con la naturaleza sean protagonistas.

De enclave militar a paraíso ribereño: la increíble transformación de Villa Urquiza

Los orígenes de Villa Urquiza se remontan al 1 de septiembre de 1853, cuando, por iniciativa del general Justo José de Urquiza, se estableció la colonia agrícola-militar Las Conchas. El asentamiento estaba destinado a hombres que habían participado en campañas militares y que buscaban continuar sus vidas dedicados a las actividades rurales.

La llegada de nuevos habitantes marcó una etapa decisiva. En 1855 se incorporaron inmigrantes de distintos orígenes europeos, entre ellos alemanes, suizos, franceses y vascos.

La agricultura y la ganadería comenzaron a definir la economía local, mientras que el puerto cumplía una función central en el traslado de productos y el intercambio comercial.

El nombre de la población también cambió con el tiempo. En 1858 pasó a llamarse Colonia Urquiza y, en 1860, recibió la denominación de Villa Urquiza. La actividad portuaria sostuvo buena parte del movimiento económico durante sus primeros años de desarrollo.

Más adelante, la expansión del ferrocarril modificó las rutas comerciales y redujo la importancia del puerto. La localidad atravesó una etapa de dificultades económicas, hasta que el turismo empezó a ganar terreno como alternativa de crecimiento.

Más de 170 años de historia conviven hoy con una identidad ligada al río y a la vida al aire libre. Esa combinación permite conocer un pueblo que no nació como destino vacacional, pero que encontró en su entorno natural una de sus principales fortalezas.

Barrancas, arena fina y rio Paraná: qué hacer en esta joya entrerriana

Uno de los principales atractivos es el Balneario Municipal, un espacio junto al Paraná con playas de arena, sectores de servicios y propuestas para disfrutar de la costa. Durante la temporada de calor, suele ser uno de los puntos elegidos por familias y grupos de amigos para pasar varias horas al aire libre.

La experiencia no termina en la playa. El Camino Costero permite recorrer distintos sectores de la ribera, contemplar la vegetación y observar las barrancas que caracterizan el paisaje. Las vistas panorámicas del Paraná ofrecen un buen motivo para caminar sin apuro, sacar fotografías o detenerse a tomar unos mates frente al agua.

Entre postales del litoral y rincones llenos de historia, hay una alternativa ideal para cambiar de aire durante el fin de semana.

Entre postales del litoral y rincones llenos de historia, hay una alternativa ideal para cambiar de aire durante el fin de semana.

Para quienes prefieren sumar movimiento a la jornada, hay propuestas vinculadas con el kayak, la pesca y los deportes náuticos.

Las excursiones de pesca y las actividades recreativas relacionadas con el río pueden ser una alternativa para quienes disfrutan de los planes al aire libre. La disponibilidad depende de la temporada y de los prestadores que estén trabajando en cada momento.

Quienes quieran conocer algo más que la costa pueden visitar el Museo Regional de Villa Urquiza, que permite acercarse a la historia de la comunidad. También se puede recorrer el casco urbano, observar las construcciones antiguas y descubrir las calles arboladas que conservan parte del carácter tradicional del pueblo.

El camping y los alojamientos locales permiten extender la visita sin necesidad de regresar el mismo día. A eso se suma la oferta gastronómica, que puede completar una salida con almuerzo, una merienda o una cena antes de emprender el regreso.

A cuántas horas queda de CABA y cómo llegar para pasar un fin de semana distinto

Desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Villa Urquiza se encuentra a aproximadamente 450 a 500 kilómetros por carretera, según el punto de partida y el recorrido elegido. En auto, el viaje puede demandar alrededor de cinco horas y media a seis horas y media, aunque el tránsito, las paradas y las condiciones del camino pueden modificar ese cálculo.

Una de las alternativas habituales es salir por la zona norte del área metropolitana, cruzar el complejo Zárate-Brazo Largo y continuar por las rutas que conectan con Entre Ríos. Desde allí, el recorrido puede seguir hacia Paraná y tomar los accesos que conducen a Villa Urquiza. Antes de salir, conviene revisar el estado de las rutas y configurar el navegador con el destino exacto.

Otra posibilidad es viajar en micro hasta Paraná y completar el tramo final con un servicio de transporte local, remis o taxi. En ese caso, es recomendable consultar previamente los horarios y la disponibilidad de conexiones, especialmente durante los fines de semana.

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