Muchas veces tenemos una imagen de que los gatos son un animal frío, distante, independiente. Sin embargo, igual que ocurre con las personas, cada raza de gato es diferente. A muchos felinos les encanta recibir cariño y acurrucarse con sus dueños, sobre todo cuando se siente seguros y se acostumbran a vivir con las personas de la casa.
Los gatos son tan amables como los perros. De hecho, ambos animales de compañía comparten hábitos y costumbres, como la de venir cuando se los llama por su nombre. De todos modos, no todos los gatos disfrutan de los abrazos o las caricias de la misma manera. Hay familias felinas que son más sociables que otras, aunque la personalidad de cada animal puede variar incluso dentro de la misma raza.
Cuáles son las 5 razas de gatos más cariñosas con sus dueños
El gato siamés es especial por sus característicos y llamativos ojos azules y por ser una raza extremadamente afectuosa con la familia que convive, sobre todo con los niños de la casa. Igual que los perros, tiene la costumbre de esperar ante la puerta a las personas que están a punto de llegar al hogar. Es una raza con un temperamento vivaz, curioso, inteligente y con la gran capacidad de expresar afecto.
El gato ragdoll, (muñeca de trapo) tiene la capacidad de dejar la musculatura totalmente floja cuando se le coge en brazos. Es la mascota familiar por excelencia, ya que se trata de un animal muy manso, amigable y afectuoso.
La raza de gato maine coon se caracteriza por un gran tamaño y sus orejas puntiagudas. Es el gato doméstico más grande del mundo. Son extremadamente sociales y afectuosos con la familia, especialmente con los niños.
Los gatos exóticos no destacan por su belleza, pero es una raza afectuosa y que necesita muchos mimos. Tanto es así que si se lo deja solo, puede llegar a enfermar. Es muy manso y su compañía es muy agradable.
Los gatos birmanos son una de las razas de gatos más cariñosas que existen. Son amigables con todo el mundo, también con otras mascotas. Sin embargo, algunos birmanos pueden mostrarse celosos cuando su propietario no les presta atención.
Dejá tu comentario