10 de junio 2006 - 00:00

Irán evalúa una "contrapropuesta" al plan de incentivos

Irán ratificó que sus planes de enriquecimiento de uranio constituyen parte de sus "derechos no negociables", sin posibilidad de que un acuerdo en el litigio por sus programas nucleares pueda incluir la cancelación de esas actividades.

El gobierno iraní advirtió además que el plan de incentivos presentado por seis potencias mundiales contiene elementos "positivos", aunque también "ambigüedades" que deben ser resueltas para alcanzar un acuerdo.

"No negociaremos nuestros legítimos derechos", dijo el portavoz del ministerio de Exteriores, Hamid Reza Asefi, en su rueda de prensa semanal, en alusión a los planes de enriquecimiento de uranio.

Asefi confirmó que Irán responderá con nuevas propuestas al plan de incentivos aprobado por los cinco países con derecho a veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas -Estados Unidos, China, Francia, Gran Bretaña y Rusia- y Alemania.

"Se trata del conjunto de nuestros puntos de vista sobre su propuesta. No es nuestra intención prolongar las negociaciones para perder el tiempo", sostuvo el vocero del ministerio de Exteriores.

El secretario del Consejo Supremo para la Seguridad Nacional iraní y jefe de los negociadores en materia nuclear, Ali Larijani, consideró que la propuesta contiene aspectos "positivos", pero también "ambigüedades".

"Esta propuesta contiene algunos aspectos positivos, pero al mismo tiempo existen problema y elementos de ambigüedad", dijo Larijani a los periodistas en El Cairo, tras un encuentro con la Liga Arabe.

Larijani dijo que no fue fijada hasta hoy una fecha para la presentación de la respuesta al plan de incentivos y negó limitaciones en los plazos.

"No es cierto que Irán haya recibido un período limitado de tiempo", dijo el funcionario.

El presidente de turno de la Unión Europea, el primer ministro austríaco Wolfgang Schuessel, dijo el viernes que Irán debe responder a mediados de julio a la propuesta realizada por las seis potencias.

El plazo llega hasta la próxima reunión del G8, que integran Gran Bretaña, Canadá, Francia, Italia, Alemania, Japón, Estados Unidos y Rusia, prevista entre el 15 y el 17 de julio.

El mandatario de Estados Unidos, George W. Bush, dijo ese mismo día que Irán tiene "semanas, no meses" para definir una respuesta.

El plan de incentivos fue aprobado el 1ro. de junio en Viena por los cinco países con derecho a veto del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y Alemania.

La propuesta, presentada a Teherán el martes por el alto comisionado para Política Exterior y Seguridad de la Unión Europea, Javier Solana, prevé incentivos económicos, políticos y tecnológicos, pero reclama a Teherán la cancelación de sus planes de enriquecimiento de uranio.

Esos planes, sostiene Teherán, están orientados a la producción de combustible destinado a sus centrales eléctricas, y son claves en su estrategia de desarrollo, con objetivos de expansión en áreas de energía.

Sin embargo, Estados Unidos y sus aliados europeos consideran que Irán oculta bajo esos objetivos planes militares y proyecta la construcción de armas atómicas, acusación que sostienen pese a carecer de pruebas en este sentido.

El enriquecimiento de uranio permite tanto la producción de combustible como la construcción de armas, por lo cual las potencias occidentales consideran que cualquier acuerdo debe privar a Irán de ese recurso tecnológico. 

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