Qué dicen las últimas encuestas sobre el balotaje entre Lula y Flávio Bolsonaro
La tendencia registrada por Datafolha coincide con otro relevamiento publicado por Quaest, que también mostró una disputa ajustada y una pequeña ventaja para el candidato opositor.
El balotaje en Brasil se llevará a cabo el 25 de octubre.
Justiça Eleitoral
Según esta última encuesta, Flávio Bolsonaro obtiene el 46% de intención de voto, frente al 44% de Lula, mientras que el 9% de los consultados manifestó que votaría en blanco, anularía su sufragio o no elegiría a ninguno de los dos postulantes. Otro 1% permaneció indeciso.
El trabajo fue encargado por O Globo y TV Globo y se realizó entre el 10 y el 13 de octubre, mediante entrevistas a 2.154 personas.
Los resultados confirman que ninguno de los candidatos consiguió construir una ventaja estadísticamente concluyente. En consecuencia, la participación electoral y la capacidad de atraer a votantes de otras fuerzas aparecen como factores centrales para definir el resultado.
La disputa por los votos de los candidatos que quedaron afuera
Uno de los principales interrogantes del balotaje es cómo se distribuirán los votos de quienes apoyaron a otros postulantes durante la primera vuelta.
Según Quaest, Flávio Bolsonaro presenta una ventaja entre los electores de Renan Santos, del partido Missão, y de Ronaldo Caiado, del Partido Social Democrático (PSD).
Entre los seguidores de Santos, el candidato opositor alcanza el 40%, frente al 14% de Lula. La diferencia también favorece al senador entre quienes votaron a Caiado, con el 42% contra el 23%.
La situación cambia entre los electores del escritor Augusto Cury, de Avante, quien terminó tercero en la primera vuelta con el 2,89% de los votos.
En ese segmento, Lula obtiene el 34% de las preferencias, mientras que Flávio reúne el 30%, aunque la diferencia se encuentra dentro del margen de error. El dato resulta significativo porque Cury anunció su respaldo al hijo de Jair Bolsonaro después de la primera vuelta.
Sin embargo, en los tres grupos existe una proporción considerable de votantes que evalúan abstenerse, votar en blanco o anular su sufragio.
Otro sector determinante está compuesto por quienes no participaron de la primera vuelta o emitieron votos blancos y nulos. Este universo representa más de una cuarta parte del electorado brasileño.
Entre esos votantes, Lula registra una ventaja del 43% frente al 38% de Bolsonaro, por lo que el oficialismo concentra parte de sus esfuerzos en promover una mayor participación.
No obstante, Felipe Nunes, director de Quaest, advirtió que una reducción de la abstención podría resultar insuficiente para revertir el escenario, debido a que el opositor conserva una mayor capacidad de atraer a los votantes de otros partidos.
El mapa electoral de Brasil: dónde gana Lula y en qué regiones lidera Bolsonaro
Las encuestas también muestran diferencias marcadas según la región, el nivel de ingresos, el género y la identificación religiosa de los electores.
Flávio Bolsonaro mantiene su principal fortaleza en el sur y el sudeste de Brasil, además de las regiones norte y centro-oeste.
Según Quaest, el senador alcanza el 61% de las preferencias en el sur, mientras que Datafolha le otorga una ventaja del 51% contra el 41% de Lula en el sudeste, la región más poblada del país.
El candidato del Partido Liberal también obtiene mejores resultados entre los hombres, los sectores de mayores ingresos, los electores blancos, las personas con niveles educativos más altos y los evangélicos.
En este último grupo, Datafolha registra una diferencia especialmente amplia: 62% para Bolsonaro y 29% para Lula. Entre los hombres, el opositor obtiene el 52%, frente al 40% del presidente.
Por su parte, Lula conserva su principal bastión electoral en el nordeste, donde alcanza el 61% de las preferencias, contra el 32% de Flávio.
El mandatario también lidera entre los sectores de menores ingresos, con el 53% frente al 38%, y entre las mujeres, donde obtiene el 49% contra el 40%.
Su respaldo es mayor entre los beneficiarios del programa social Bolsa Família, los católicos, los votantes negros y quienes cuentan con educación primaria. Entre los jóvenes de 16 a 34 años y los electores mestizos, ambos candidatos aparecen prácticamente empatados.
Lula conserva sus votantes en el nordeste.
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La división también alcanza a los votantes independientes, donde Bolsonaro registra una ventaja del 39% contra el 34%, mientras que un 23% considera abstenerse o emitir un voto blanco o nulo.
El rechazo a Lula y Bolsonaro refleja la polarización política
Más allá de las preferencias electorales, los dos candidatos enfrentan elevados niveles de rechazo. La encuesta de Quaest indicó que el 54% de los brasileños asegura que nunca votaría por Flávio Bolsonaro, mientras que el 53% expresa la misma posición respecto de Lula.
El estudio también consultó sobre los temores asociados al resultado electoral. Un 43% manifestó preocupación ante una nueva presidencia de Lula, mientras que otro 43% expresó temor por el regreso de la familia Bolsonaro al poder.
Entre los jóvenes de 16 a 34 años, ambas posibilidades generan niveles idénticos de preocupación, con un 45% para cada escenario.
Sin embargo, los motivos de rechazo son diferentes. Entre quienes se oponen a la continuidad de Lula predominan las críticas vinculadas con la corrupción, el costo de vida y la situación económica.
En cambio, los electores que rechazan a Bolsonaro mencionan principalmente el autoritarismo, el intento de golpe de Estado, la experiencia del gobierno de Jair Bolsonaro y el temor a una eventual reducción de los programas sociales.
A pesar de estas diferencias, los candidatos mantienen una elevada fidelidad dentro de sus respectivas bases: el 99% de los bolsonaristas respalda a Flávio, mientras que el 97% de los seguidores de Lula acompaña al presidente.
Las estrategias de Lula y Bolsonaro para conseguir los votos que faltan
Después de quedar por detrás de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, Lula modificó parte de su estrategia de campaña para concentrarse en los votantes que no participaron de los comicios.
El presidente comenzó a difundir videos grabados en formato selfie y a promover grandes movilizaciones de simpatizantes en lugares emblemáticos, como la avenida Paulista, en San Pablo, y la playa de Copacabana, en Río de Janeiro.
Durante un acto realizado el domingo en San Pablo, pidió a sus seguidores que buscaran convencer a quienes se abstuvieron de participar en el balotaje.
También anunció propuestas destinadas a los microemprendedores, entre ellas la condonación de deudas tributarias y un beneficio de hasta 5.000 reales mediante Pix en 2027. Además, prometió implementar un programa de apoyo a estudiantes universitarios si consigue la reelección.
En paralelo, Flávio Bolsonaro concentró sus esfuerzos en ampliar sus alianzas políticas. El candidato del PL ya cuenta con el respaldo de Republicanos, Podemos, União Brasil, Progressistas y Novo.
También recibió el acompañamiento de 16 directorios regionales del Movimiento Democrático Brasileño (MDB), mientras que otros diez se pronunciaron a favor de Lula.
El senador prometió mantener los programas sociales y crear un Ministerio de la Prosperidad, orientado a la capacitación laboral y el desarrollo de emprendimientos.
La recta final de la elección también está atravesada por iniciativas legislativas con un elevado respaldo popular. Una de ellas es la eliminación del régimen laboral 6x1, que establece seis días de trabajo por uno de descanso.
El proyecto, impulsado por Lula, propone reducir progresivamente la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales, sin disminución salarial.
Aunque Flávio Bolsonaro cuestionó inicialmente la medida, terminó acompañándola durante la votación del Senado para evitar quedar enfrentado a una demanda ampliamente respaldada por los trabajadores.
Según Quaest, el 68% de los brasileños apoya terminar con la jornada 6x1, mientras que el 72% está a favor de prohibir las apuestas en línea.
Por su parte, Bolsonaro busca instalar la discusión sobre la reducción de la edad de responsabilidad penal, una propuesta que cuenta con el respaldo del 80% de los encuestados cuando se plantea bajarla a 16 años y a 14 para determinados delitos graves.
La encuesta también indicó que el 63% avala iniciar procesos de destitución contra ministros del Supremo Tribunal Federal (STF).
En cambio, la propuesta de otorgar una amnistía a Jair Bolsonaro y a los condenados por los acontecimientos del 8 de enero de 2023 genera más rechazo que adhesión: el 47% se opone y el 38% la respalda.