Naciones Unidas (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU una vez más no alcanzó ayer un acuerdo para condenar las acciones de Israel en una reunión urgente, tras la incursión militar israelí en Gaza y la detención de representantes del gobierno palestino.
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La oposición de Estados Unidos, que tiene poder de veto, impidió incluso el debate de una resolución o declaración oficial para exigir a Israel que detenga sus acciones militares.
En la reunión participó la secretaria general adjunta para Asuntos Políticos de la ONU, Angela Kane, quien dijo que la crisis es "grave" y advirtió de que podría derivar a otro conflicto "a gran escala" entre israelíes y palestinos, con serias repercusiones para los palestinos y la región en su conjunto.
Tras anotar que nada puede justificar la toma de rehenes y el lanzamiento indiscriminado de cohetes por parte de los palestinos, pidió a la Autoridad Nacional Palestina (ANP) detener estos actos y exigió la puesta en libertad del soldado israelí Gilad Shalit, que se encuentra desde el domingo en manos de militantes palestinos.
Kane exigió también al Gobierno de Israel dejar de destruir infraestructuras palestinas y permitir la distribución de ayuda humanitaria, ahora imposible por el asedio militar que sufre Gaza.
"Todas las partes involucradas deben dar marcha atrás y conceder al diálogo una oportunidad para evitar una confrontación total que lleve a los israelíes y palestinos a un conflicto más profundo y mortífero", afirmó.
El observador de la ANP en la ONU, Riyad Mansour, dijo que el alcance y la magnitud de las últimas incursiones israelíes y la destrucción de objetivos civiles en la franja de Gaza, fue "premeditada y planeada".
Ya antes del secuestro del soldado, "Israel había emitido una serie de amenazas sobre su intención de iniciar una invasión en la franja de Gaza y ya había empezado a movilizar sus tropas", dijo.
Denunció que el comienzo de la ofensiva se produjo cuando se había alcanzado un acuerdo entre los partidos palestinos para reanudar las negociaciones en el proceso de paz.
"La continuación y expansión de la agresión militar israelí seguramente impedirá que se reanude, ya que el propósito es eliminar las expectativas de negociaciones entre las dos partes, en base a la solución de dos Estados, lo que no le deja otra opción que el unilateralismo", afirmó Mansour.
Más de la mitad de los 1,5 millones de palestinos de la franja de Gaza se han quedado sin electricidad y agua por los bombardeos a la principal central eléctrica y otras infraestructuras civiles.
El embajador adjunto de Israel, Daniel Carmon, justificó las acciones y dijo que "Gaza se ha convertido en una base terrorista, apoyada activamente por el gobierno electo de Hamás".
Israel "no puede tolerar una situación en que sus ciudadanos sean tomados como rehenes por miembros de un grupo terrorista como Hamás", aseveró.
Tras anotar que el despliegue militar israelí se concentra en un área reducida del sur de Gaza, indicó que tiene "una naturaleza específica y un alcance limitado".
Defendió también la detención de representantes del gobierno palestino para llevarlos ante la justicia, por considerarlos responsables de los ataques terroristas, aunque "se escondan bajo cargos políticos".
El embajador de EEUU, John Bolton, dijo que Israel tiene el derecho a la "propia defensa" e hizo un llamamiento para liberar de inmediato y sin condiciones al soldado israelí secuestrado.
"Estas es la mejor manera de alcanzar nuestro objetivo compartido de una resolución pacífica a la actual crisis", declaró.
Bolton explicó su rechazo a la resolución de condena a Israel aduciendo que "el Consejo debe evitar tomar decisiones que puedan exacerbar las tensiones".
EEUU ha vetado numerosas resoluciones sobre el conflicto palestino-israelí, alegando que en la mayoría de casos no son equilibradas y no promueven los esfuerzos de paz.
El diplomático estadounidense consideró que otro requisito para acabar con el conflicto es que Siria e Irán dejen de patrocinar el terrorismo y condenen de forma inequívoca las acciones de Hamás.
"Es responsabilidad del gobierno de la Autoridad Palestina detener todos los actos de violencia y cumplir con los principios del Cuarteto: renunciar al terrorismo, reconocer a Israel y aceptar las obligaciones y acuerdos, entre ellos la Hoja de Ruta", agregó.
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