Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

22 de octubre 2026 - 09:27

Protestas en Francia: acusan a Jean-Luc Mélenchon de alimentar la violencia en las calles

El líder de izquierda es visto como la mayor esperanza para 2027, contra Marine Le Pen. Sin embargo, la mayoría de los partidos apuntaron contra él al tildarlo de usar "una retórica beligerante".

ver más

Mélenchon lanzó su cuarta candidatura presidencial en mayo y es visto como la mayor esperanza de la izquierda radical para 2027.

Foto: Reuters

En medio de las tensiones por las protestas que se llevan a cabo en Francia, el líder de izquierda Jean-Luc Mélenchon apareció en la mira junto a su partido Francia Insumisa (LFI). El político fue acusado de avivar los peores disturbios civiles que vive el país galo en años, al señalarlo por "usar una retórica beligerante".

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

En las últimas horas, Francia atraviesa una nueva escalada de tensión social ante la convocatoria de una multitudinaria manifestación de los chalecos amarillos para el próximo sábado en París. La movilización representa un desafío para el gobierno de Emmanuel Macron, después de los violentos disturbios registrados el 17 de octubre, que pusieron en cuestión la capacidad de las autoridades para garantizar el orden público.

Mélenchon, que lanzó su cuarta candidatura presidencial en mayo, es visto como la mayor esperanza de la izquierda radical para la segunda vuelta de las elecciones del próximo año. Sin embargo, en las últimas horas sus opositores lo culparon de los disturbios, al señalar años del uso de una retórica beligerante, algo que creen que contribuyó a alimentar las tensiones que ahora se desbordan en las calles.

El líder de la extrema izquierda, Mélenchon, en el punto de mira mientras se intensifica la guerra de acusaciones en Francia.

En las últimas horas, el líder apuntó en su cuenta de X contra los medios Le Figaro y Le Monde, al expresar que "informar consiste ahora en inventar la noticia para generar conflicto". El primer ministro Sebastien Lecornu le contestó que "hacer recaer en los jefes de la policía la responsabilidad de las violencias es una inversión peligrosa y cínica de las responsabilidades".

El propio Lecornu intensificó esos ataques el martes, al decirle a un legislador del LFI que la "agenda política del partido de infundir violencia y caos en el país ahora está en plena exhibición". Por su lado, el líder de 75 años rechazó las insinuaciones y acusó al gobierno de no abordar las profundas quejas sociales y económicas en los suburbios más pobres de Francia.

Sin embargo, las críticas llegaron de todo el espectro político. El presidente del Senado, Gerard Larcher, declaró esta semana a Le Figaro que merecía la pena considerar la posibilidad de prohibir LFI mientras el portavoz de la Agrupación Nacional (RN) de Marine Le Pen, Laurent Jacobelli, culpó a "la ultraizquierda, incluyendo a Francia Indomable", así como a lo que él denominó inmigración descontrolada, de crear un clima revolucionario.

En estas líneas, el miembro del partido centrista MoDem Marc Fesneau aseguró que Mélenchon promovió durante mucho tiempo la idea de que "todo debe ser un campo de batalla" y que "cuando convertís todo en una confrontación, corrés graves riesgos", según Reuters.

Los ataques ponen de relieve tanto el lugar central de Mélenchon en la política francesa como la inquietud que provoca a medida que el país se encamina hacia unas elecciones presidenciales. Los disturbios contribuyeron a ver ese contraste, permitiendo a Le Pen adoptar un tono más presidencial en materia de ley y orden.

Sin embargo, con el panorama político francés fragmentado en tres bloques rivales y los partidos tradicionales de centroizquierda y centroderecha en apuros, los analistas afirman que Mélenchon sigue siendo una fuerza política sostenida.

Francia Insumisa: su llamado a la juventud y "la Nueva Francia"

LFI consolidó su apoyo movilizando a los votantes más jóvenes, muchos de los cuales se desilusionaron con la política tradicional. Una encuesta de IFOP para LCI publicada este mes sitúa a Mélenchon en el 16,5%, por detrás del 36% de Le Pen, pero por delante de todos los demás candidatos tradicionales.

Otra encuesta de Cluster17 reveló que casi la mitad de los jóvenes de entre 18 y 24 años y más de un tercio de los de entre 25 y 34 años apoyarían a Mélenchon. Eso lo convirtió en una voz destacada para muchos estudiantes involucrados en el movimiento de protesta y en los disturbios más amplios que sacudió Francia en las últimas semanas.

Sin embargo, el director de la encuestadora IFOP, Frederic Dabi, afirmó que los disturbios corrían el riesgo de reforzar una de las mayores debilidades electorales del líder: su incapacidad para ganarse a los votantes de mayor edad. "La percepción de que Mélenchon fue demasiado indulgente con los perpetradores de violencia es una línea roja absoluta para una gran parte del electorado", sostuvo.

Sin embargo, el partido también logró un fuerte apoyo en las zonas urbanas más pobres y entre muchos votantes de origen inmigrante que se ven reflejados en la visión de Mélenchon de una "Nueva Francia": una república multicultural que abraza la diversidad étnica y religiosa. "Es la síntesis única entre un programa de ruptura revolucionaria y el deseo de gobernar el país", declaró a Reuters el diputado de LFI, Hadrien Clouet.

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias