Un equipo internacional de investigadores confirmó el hallazgo de una especie vegetal desconocida para la ciencia en las alturas de la cordillera andina, en territorio peruano. Tras analizar sus características y validar el descubrimiento en la revista especializada Phytotaxa, los científicos decidieron nombrarla oficialmente “Salvia messii” en homenaje a Lionel Messi.
El descubrimiento combina la observación botánica con la cultura popular, ya que los pétalos del arbusto combinan tonos celestes suaves y blancos. La planta habita únicamente en un sector específico de matorrales montañosos, a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar.
Cómo es la "Salvia Messi"
La Salvia messii es un arbusto robusto que llega a medir hasta un metro y medio de altura. Su rasgo más distintivo se encuentra en sus flores, cuyos pétalos combinan un tono blanco con un celeste claro. Esta particularidad estética fue la que motivó el guiño directo hacia la camiseta de la Selección argentina.
Para su denominación oficial se aplicaron las reglas internacionales de la nomenclatura botánica en latín. Estas normas exigen agregar una letra "i" al final del apellido homenajeado para indicar pertenencia, lo que se traduce literalmente como "la planta perteneciente a Messi".
En cuanto a sus propiedades, al tratarse de un hallazgo reciente para la ciencia, todavía no se han realizado análisis específicos sobre su composición química o medicinal. Sin embargo, al pertenecer a la familia de las lamiáceas y al género de las salvias, la planta destaca por ser aromática debido a la presencia de aceites esenciales en sus hojas y tallos.
Además, cuenta con una adaptabilidad extrema que le permite sobrevivir sobre laderas rocosas y áridas en la cordillera. Las especies de este género biológico suelen caracterizarse por su concentración de flavonoides con efectos antioxidantes, antiinflamatorios y antisépticos.
Respecto de su distribución, los investigadores detectaron que vive de manera muy limitada en una franja montañosa ubicada entre los 2.000 y 2.400 metros de altitud. Debido a que su hábitat natural es tan reducido y se encuentra amenazado por incendios forestales y variaciones del clima, los científicos la clasificaron de forma preliminar como una especie en peligro de extinción.
Cómo fue el descubrimiento de la nueva flor
El proceso de identificación se inició a partir del registro visual compartido por aficionados en plataformas de ciencia ciudadana. El ingeniero agrónomo argentino Rolando Uría advirtió que las imágenes de una planta en las montañas peruanas no coincidían con ninguna especie catalogada hasta el momento en los registros botánicos.
A partir de esa sospecha, se contactó con el investigador peruano Paúl Gonzáles Arce, del Museo de Historia Natural de Lima, y con el biólogo Jean Capcha Ramos. El grupo de trabajo llevó a cabo la revisión de archivos históricos, la comparación de muestras de herbario y el desarrollo de expediciones de campo por la cordillera hasta certificar que se trataba de una planta nunca antes clasificada por la ciencia.