Santa Cruz desafía a Evo con marcha por su autonomía
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Evo Morales.
El régimen autonomista, postulado por Santa Cruz desde hace más de un siglo, es rechazado por Morales, quien cree que tal como fue planteado sólo beneficiará a «las oligarquías» de esa región tropical.
En coincidencia con el referendo autónomo, Bolivia elegirá también el domingo a 255 constituyentes que se encargarán a partir de agosto de redactar una nueva carta política, con la cual Morales prometió «refundar el país», básicamente con nacionalizaciones en sectores estratégicos y en una redistribución de la tierra.
En ese marco, la oposición encabezada por el partido Poder Democrático y Social (Podemos) y liderado por el ex presidente Jorge Quiroga, centró su estrategia electoral en tratar de despertar el sentimiento nacionalista y agitar el fantasma del «peligro comunista» en Bolivia.
«Nosotros no queremos que Bolivia sea otra Cuba», advirtió Quiroga al aludir a las estrechas relaciones de Morales con Fidel Castro y Hugo Chávez.
Quiroga, quien respalda a los autonomistas, sostuvo que el gobierno de Morales, quien cumplió cinco meses en el poder, pretende entregar a Chávez la próxima Asamblea
Constituyente así como la riqueza gasífera del país, nacionalizada en mayo.
Para los adversarios del gobierno, Cuba y, especialmente, Venezuela tienen interés en interferir en la elaboración de la nueva Constitución que será redactada por la Asamblea para hacer de Bolivia «un país colectivista». En ese empeño, el lenguaje utilizado por la oposición es sencillo y directo al boliviano: «Te quieren quitar tu casa, como ocurre en
Cuba, no vas a tener lote ni vivienda», según señaló Quiroga.
Como parte de la «intromisión venezolana» el ex mandatario opositor acusó al gobierno de recibir el apoyo de la petrolera estatal venezolana PDVSA, la cual habría invertido poco más de un millón de dólares en publicidad a favor del gobierno y en llamar a los bolivianos a votar por el No en el referendo autónomo regional.




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