Diego Fernández, Secretario de Innovación y Transformación Digital de la Ciudad de Buenos Aires, brindó su punto de vista sobre cuál es el rol que ocupa la tecnología en el ámbito público, cómo impacta en las personas y cuáles son los desafíos que se presentan en el día a día.
Al respecto, durante el último panel de Ámbito Debate ,moderado por Florencia Arbeleche, analizó en qué lugar se encuentra el país en materia de innovación: “Argentina es un país que tiene un talento fenomenal. En primer lugar, tenemos once unicornios, contamos con uno de los ratios de unicornios por habitante más grande del mundo. Tenemos protagonismo en la industria de conocimiento de punta. Hay talentos y proyectos, que posicionan al país como un país innovador. Desde lo público, tenemos mucho por transitar a nivel país”.
En ese sentido, a nivel regional, “Buenos Aires disputa siempre los primeros puestos como la ciudad más innovadora de la región”. “Argentina no lo está tanto: un país es innovador si tiene poca burocracia. Lo antagónico de innovador es conservador y la burocracia también lo es. En ese sentido, Argentina tiene mucho por mejorar”, remarcó Fernández.
“Uno de los ejes fundamentales que buscamos es aprovechar la tecnología y la innovación, hacerles la vida más fácil a los ciudadanos, a los empresarios y al desarrollo productivo de la Ciudad. Por ejemplo, cuando empezamos, había personas que se dedicaban a transportar expedientes: hoy tenemos todos los expedientes digitales. El avance es enorme. Con respecto a países que están totalmente digitalizados, todavía nos falta”, señaló Fernández.
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“Uno de los ejes fundamentales que buscamos es aprovechar la tecnología y la innovación, hacerles la vida más fácil a los ciudadanos, a los empresarios y al desarrollo productivo de la Ciudad", afirmó Fernández.
Al referirse a las políticas concretas que lleva adelante el Gobierno de la Ciudad, el funcionario sostuvo: “Vamos a revisar todas las tramitaciones que hace la Ciudad de Buenos Aires, para ver cuáles se pueden eliminar o cómo simplificarlo. Y volcarlas de forma digital. La idea es hacerle la vida más fácil a la gente, y al sector productivo”.
“Otro punto, más abstracto, es identidad digital. Lo que busca es permitirnos generar confianza digital. Estamos acostumbrados a que se puede comprar todo por Internet, pero todos los mecanismos de confianza social, son analógicos. Si tenemos que firmar un contrato, hay que hacerlo personalmente. Si tenemos que comprar y vender un auto, no lo podemos hacer digitalmente. Pero hay que dar un paso hacia dar confianza digital y digitalizar todo esto. Estamos contribuyendo, junto con otras ciudades, para generar un protocolo de identidad digital que nos permita digitalizar eso”, remarcó.
“El Estado es el principal garante de la veracidad de las transacciones sociales. El Estado o un tercero como un escribano. En un mundo de confianza digital, buena parte de esos roles deja de tener sentido. No va a ser de un día para otro, pero el mundo va un camino a eso”, agregó Fernández al respecto, quien señaló que “la pandemia aceleró estos procesos”. “Nos obligó a volcarnos a lo virtual. Y es algo que llegó para quedarse y se potenció: por ejemplo, el chat Boti en el primer trimestre de 2020 tenía un millón de conversaciones; en el primer trimestre de 2022, tuvo 26 millones de conversaciones”, graficó.
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