¿Moda, mandato, requerimiento formal? ¡Mucho más! Ya no se discute lo imperioso de potenciar al máximo las contribuciones de todos los colaboradores para responder a las necesidades de un mercado global cada vez más diverso. La mayoría de las organizaciones necesitan asegurarse que sus iniciativas de diversidad se planifiquen e implementen de manera que les permita atraer y comprometer a sus talentos.
¿De qué estamos hablando?
Aunque los términos diversidad e inclusión a menudo se usan indistintamente, al definir un programa es relevante poder distinguirlos. Según especialistas de Korn Ferry, centrarse en la diversidad generalmente significa que la organización trabaja para expandir la cantidad de personas de varios grupos (más mujeres, personas con discapacidad, inmigrantes, etc.) y para garantizar que estén representadas adecuadamente en todas las funciones y en todos los niveles. Este es un enfoque importante, pero por sí es insuficiente para expandir la ventaja competitiva de la empresa. Para esto requiere centrarse en la inclusión. Debe asegurarse no solo de atraer un grupo diverso de empleados, sino también debe proporcionarles , independientemente del grupo al que pertenezcan, tareas desafiantes, autoridad real dentro de su alcance de control y el apoyo para crecer y desarrollarse. Esto es lo que estimula a las personas a ampliar sus habilidades y aumentar su capacidad para contribuir al negocio. Permite a las empresas obtener el mejor retorno de su inversión en capital humano. Tiene efecto positivo en el resultado final y es un medio para incrementar las ganancias y la productividad, y para mejorar de la experiencia del cliente.
Al igual que con cualquier otro objetivo negocio, no basta con que el CEO y el equipo de liderazgo acepten la iniciativa de diversidad e inclusión, deben asumir personalmente la responsabilidad de su éxito.
¿Cómo?
Existen componentes clave en la creación de programas efectivos de diversidad e inclusión. Estos elementos, definidos por un estudio de Korn Ferry, son válidos en todas las industrias, independientemente de la geografía, el tamaño o la historia.
En el entorno económico incierto de hoy, el único punto de apoyo competitivo innegable es la capacidad de una empresa para desarrollar una población más amplia de talento con altos estándares. La diversidad e inclusión son un objetivo importante de negocio que debe abordarse como tal y no solamente como "lo correcto". Implica un real cambio de cultura, lleva tiempo, requiere esfuerzo y consistencia.
Se ha avanzado pero los datos demuestran que no lo suficiente como para generar el impacto que la D&I tienen en los resultados, el compromiso de los empleados, la satisfacción de los clientes, la reputación buscada y mejoras en el entorno social.
Profesora del MBA de la UCEMA, CEO de Korn Ferry
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