El ex vicepresidente Carlos 'Chacho' Alvarez consideró hoy que el presidente Néstor Kirchner "ensanchó su base de legitimidad y de maniobra" con el resultado de las elecciones en la ciudad de Buenos Aires, al señalar que había "poderes que estaban esperando su traspié".
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"La coyuntura electoral cumplió un papel positivo en el sentido de ensanchar su base de legitimidad y el margen de maniobra del presidente", consideró el ex vicepresidente aliancista, quien renunció a su cargo en 9 de octubre de 2000 en medio del escándalo por presuntos sobornos en el Senado.
Al analizar el resultado de las elecciones porteñas del domingo, Alvarez destacó la victoria del jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra, quien compitió por su reelección a través de Fuerza Porteña, y la connotación de ese triunfo en el escenario nacional a raíz del fuerte respaldo que recibió parte de Kirchner.
"El triunfo consolidó la situación del presidente", afirmó Alvarez en declaraciones formuladas esta mañana a una radio porteña, al contextualizar los comicios "en un país en el que tiene que haber una autoridad democrática fuerte que no se debe entender como un liderazgo autoritario".
El ex vicepresidente, dedicado hoy a la docencia universitaria, llamó la atención sobre la presencia de "poderes que estaban esperando el traspié del presidente para condicionarlo, para que aparezca más débil y prisionero del aparato justicialista".
Alvarez, por otra parte, cuestionó los análisis que alertan sobre la posible conformación de un poder hegemónico justicialista a raíz del resultado de los últimos comicios, al entender que "la oposición habla de hegemonía muy gratuitamente y muy frívolamente" como si fuera un "concepto muy superficial".
Por el contrario, atribuyó la conformación de la hegemonía a aquel que "construye su estrategia que vulnera el funcionamiento institucional: que copa la Corte, que condiciona la libertad de prensa", y comparó su concepción con "la mayoría peronista del 45 al 55".
En polémicas declaraciones, Alvarez definió aquel período en el que gobernó el ex presidente Juan Domingo Perón, como "un proceso de una fuerte revolución social pero condicionado por un sistema político semiautoruitario" y que llevó al país "a dividirse entre peronistas y antiperonistas por la mitad".
La dureza conceptual del ex vicepresidente volvió a quedar reflejada al referirse al momento histórico en que se produjo su renuncia: "El error hubiera sido pactar con el sistema y quedarme ahí, decirle a la gente que podía modificar esa situación contra el propio ex presidente (Fernando de la Rúa) que apañaba a los delincuentes".
Sobre aquel período, insistió en afirmar, como ya lo había hecho en reiteradas oportunidades, que "pactar con un sistema que funcionaba delincuencialmente en el Senado, hubiera sido una traición".
El ex vicepresidente también reiteró su decisión de no retornar a la actividad política y señaló que no es "un ex dirigente político buscando reconsiderarse con la sociedad para volver al escenario y tener votos". (
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