En el Gobierno están convencidos de que la región se verá afectada por la crisis internacional y que por lo tanto son tiempos de preservar lo conseguido. En este contexto se comprende el duro discurso de la presidenta Cristina de Kirchner en el que fustigó a las organizaciones sindicales que afectan por sus reclamos al resto de argentinos; a los gobernadores "que no se hacen cargo" de sus responsabilidades tanto en materia de seguridad -en este caso el reto le cupo a Chubut-, como de no administrar bien sus recursos -aquí el dardo dirigido fundamentalmente al gobernador Daniel Scioli- . Al respecto, una alta fuente del Palacio de Hacienda, confirmó que el Gobierno "no le debe ni un peso a la Provincia".
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Sin mencionarlo, Hugo Moyano estuvo presente en casi todo su discurso de una hora y 10 minutos. Dio a entender que su demanda era desubicada y que beneficiaba a poca gente: "En Argentina de los 9 millones de trabajadores registrados solamente el 19% paga Impuesto a las Ganancias o a los altos ingresos. El 81% restantes no llega a los mínimos no imponibles", enfatizó.
Luego dudó de su condición de peronista cuando con ironía dijo que "sería muy interesante discutir en la Argentina esto de hacer socialismo con la plata del Estado y de los demás, y ser liberal cuando te tocan el bolsillo, sobre todo si te querés seguir haciendo llamar peronista", le habló a Moyano. Cabe señalar que el líder camionero desde hace varios días viene cuestionando a la Presidente y si esperaba respuesta Cristina le sugirió que la "espere sentado". Ya en otras oportunidades la jefa de Estado manifestó que nadie debe esperar que ella "responda algún agravio".
En la Casa Rosada piensan que el paro y movilización convocado por Hugo Moyano no tendrá mucho éxito. Esta confianza esta basada en la absoluta convicción de que el kirchnerismo es quien más defendió a los trabajadores. La Presidente, a lo largo de su discurso se ocupó de recordar la crítica situación que enfrentaba el país cuando Néstor Kirchner asumió.
Asimismo, se ocupó de cuestionar los métodos que tiene Moyano para pelear por sus demandas sectoriales. Previamente había calificado el paro de Camioneros como un paro nacional ya que sin combustible se paraliza toda la actividad. "Lo que uno vio es que otros sectores que agrupan a otras actividades pudieron resolver sin una hora de paro, sin ningún tipo de enfrentamiento ni extorsión para la sociedad, sus situaciones laborales, sin impactar en el resto de los argentinos", explicó.
En otro momento de su exposición felicitó al titular del gremio Smata, Ricardo Pignanelli, por el esfuerzo "para mantener las fuentes de trabajo, como lo hicimos en aquella oportunidad en la General Motors, cuando dimos el préstamo", rememoró. Cabe señalar, según comentan allegados a la primera mandataria, que a diferencia de Néstor a Cristina nunca le gustó el estilo de conducción de Moyano, al que califica como mínimo de confrontativo. La jefa de Estado se entiende mejor con gremialistas como Pignanelli o Antonio Caló pues "tienen un perfil más profesional, aggiornados al mundo que vivimos y sin que esto signifique afectar los derechos de sus representados", explican en el entorno presidencial. Si había alguna duda de que el Gobierno no quiere que el líder camionero continúe al frente de la CGT, con su discurso Cristina terminó de despejarla.
La Presidente efectuó duras acusaciones hacia un sindicalismo más asociado al estilo prepotente de Moyano y sus hijos cuando aseveró: "Yo siento que el mundo está al borde del Titanic, están todos en el Titanic". Dijo que la Argentina está en un bote pero que el kirchnerismo no se lo sacó a otros: "Este bote en el que está la Argentina y que está aguantando la tormenta con todo, lo hemos construido nosotros. Y veo que los principales beneficiarios de ese proyecto están tratando de pinchar el bote con la lógica del escorpión".
Esta referencia fue a la fábula que relata que el escorpión le pide a una ranita que lo ayude a cruzar el río. En el medio del trayecto, el escorpión le clava su aguijón. Asombrada la ranita le pregunta porqué lo hizo ya que ambos iban a morir, "es mi naturaleza" fue la respuesta mientras se ahogaba.
De alguna manera, Cristina dio a entender que los dirigentes como Moyano no pueden cambiar sus métodos. Así, se puede comprender que para ella los violentos episodios en Cerro Dragón como el paro y la marcha convocado por el titular de la CGT no responderían a reclamos propiamente gremiales sino a cuestiones políticas. "Salvo que haya más que cuestiones políticas, a la luz de los acontecimientos que son públicos y notorios en la región", dijo en referencia al retiro del expresidente de Paraguay, Fernando Lugo.
Por otra parte se congraciaban en la Casa Rosada de que los ejemplos de lo poco que se tributa en concepto de ganancias echó por tierra la posibilidad de que el Gobierno tenga pensado subir el piso que beneficiaría sólo al 19% de los trabajadores. Mostró que en el caso de un soltero, con un sueldo bruto de $ 10.000 tributa por ganancias $ 402. Con el mismo sueldo pero para un casado con dos hijos el descuento es de $ 29.
Asimismo, Cristina recordó que en el 2009 no se modificó el mínimo no imponible por la crisis internacional. "Hoy estamos en una crisis si no parecida casi igual a la que se vivió después de la caída de Lehman Brothers", dijo sepultando la posibilidad que se modifique este tributo al que bautizó como Impuesto a los Altos Ingresos.
En tanto, una alta fuente gubernamental confirmó que "no es prioridad en este momento" elevar el mínimo no imponible, lo es en cambio mantener el crecimiento. Al respecto, anticipó que si bien en el primer semestre la economía mostró cierta desaceleración confían que en el segundo semestre esta situación se revertirá pudiendo crecer 5,1%. La recuperación se daría por un lado, al resultado positivo de la implementación de las políticas activas que está aplicando Brasil. Por el otro, el Gobierno continuará incentivando al consumo a través de medidas como el Plan de Viviendas PROCREAR; los créditos a los jubilados, la sustitución de importaciones que permite el desarrollo de la industria nacional, entre otras.
La soledad del camionero
"Cristina lo deja a Moyano haciendo un paro y movilización por una demanda que no conseguirá", se entusiasmaban en la Rosada. Además, están convencidos de que Moyano, quién construyó su poder enfrentándose con sus pares, terminará debilitado incluso ante sus representados.
Si algún gremio pensaba sumarse a las filas del líder camionero la jefa de Estado se ocupó de recordarles que necesitan del auxilio estatal. Puso por ejemplo, al gremio textil, de curtiembres, frigoríficos, pesca, alimentación, entre otros. "En total a la fecha estamos con 30.262 trabajadores de las distintas ramas de la actividad, sosteniendo con dinero de recursos públicos esta actividad para que no echen la gente a la calle", aseveró.
Al quitarle las fuerzas de seguridad de la custodia de la concentración en Plaza de Mayo, Cristina deja en manos de Moyano el garantizar que "no vuele ni una mosca" ya que, de ocurrir cualquier incidente será el líder camionero el "único responsable", se jactaban en la Casa Rosada.
Por otro lado, si algunos gobernadores pensaban aceptar el apoyo político que puede ofrecerles el camionero con vistas al 2015, Cristina les advirtió que no está dispuesta a auxiliar a las provincias que no se hagan cargo de su gestión. "Hay que administrar y gestionar, no basta con poner la cara, hay que gestionar y administrar, como hago yo todos los días de mi vida y como hizo Néstor todos los días de su vida", le reprochó en particular a Daniel Scioli.
El motivo central del acto fue anunciar créditos para jubilados a través de una tarjeta de crédito que les permitirá obtener efectivo, adquirir productos en comercios, y viajar en cuotas por Aerolíneas Argentinas (ver nota aparte). En este marco recordó que en su Gobierno se obtuvieron los salarios más altos de la región y que las medidas que tomó demostraron ser correctas a punto tal que el propio G20 adoptará algunas para enfrentar la crisis internacional.
Finalmente, concluyó su larga exposición satisfecha de "no haber traicionado jamás a los trabajadores, de habernos enfrentado con las corporaciones como nadie lo hizo". Dijo que su Gobierno es la garantía para que los trabajadores estén bien cuando advirtió "el día que no estemos nosotros - como se lo dije muchas veces a los trabajadores - irán por el verdadero objeto, que es volver a lograr mano de obra barata en la República Argentina como la tuvieron durante décadas", concluyó.
Este miércoles, la Plaza de Mayo será nuevamente escenario como tantas otras veces de un reclamo de los asalariados. La diferencia es que esta vez el reclamo se lo hacen a un Gobierno que clama ser el que más ha defendido justamente a los trabajadores, según enfatizan en la Rosada. Según fuentes sindicales, Moyano podrá ocupar la plaza con más de 80.000 trabajadores, mientras que a esa hora Cristina estará por primera vez en su gestión visitando la provincia de San Luis.
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