El dólar mayorista abre con estabilidad abril, luego de haber cerrado marzo con una nueva baja y consolidado un primer trimestre de debilidad en términos nominales, en un contexto atravesado por cambios en la política monetaria, mayor liquidez en pesos y una creciente atención del mercado sobre la dinámica cambiaria hacia adelante.
El dólar arranca abril en calma tras perder 5% en el primer trimestre con el foco en la oferta y la liquidez
El dólar oficial cerró el trimestre en baja mientras el mercado pone el foco en el impacto de la mayor liquidez en pesos y la sostenibilidad del esquema hacia adelante.
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El destino de los pesos y el rendimiento, está siendo seguido de cerca por la city
En la última primera rueda del mes, el tipo de cambio mayorista se establece en $1.381, un peso por debajo de la último día de marzo. Así, viene de acumular su tercera caída mensual consecutiva. En el balance del trimestre, el dólar oficial registró una baja cercana al 5%, en contraste con una inflación que se mantiene elevada, lo que profundiza el atraso cambiario en términos reales.
Este comportamiento se da en paralelo a un ensanchamiento de la brecha con el techo de la banda cambiaria, que ya se ubica cerca del 20% y prácticamente se cuadruplicó en lo que va del año. El dato refuerza la percepción de un tipo de cambio contenido dentro de un esquema que, por ahora, logra sostener la estabilidad nominal.
En el mercado de futuros, esta dinámica se tradujo en caídas generalizadas de hasta el 1,3%, reflejando que los operadores siguen descontando un sendero de estabilidad cambiaria en el corto plazo. De hecho, los precios implícitos ubican al dólar mayorista en niveles similares a los actuales hacia el cierre de marzo, lo que refuerza la idea de un ancla cambiaria vigente.
En el segmento minorista, el dólar oficial también mostró retrocesos. En el Banco Nación, la cotización se ubicó en torno a los $1.405, mientras que el promedio del sistema financiero se posicionó apenas por encima, en la zona de los $1.420. En tanto, el dólar tarjeta —que incorpora el recargo del 30% a cuenta de Ganancias— se mantuvo en torno a los $1.826.
Entre los tipos de cambio paralelos, el comportamiento fue mixto. El contado con liquidación (CCL) mostró leves subas o bajas según la rueda, moviéndose en torno a los $1.470-$1.500, mientras que el dólar MEP se mantuvo más estable cerca de los $1.420. Por su parte, el dólar blue operó en torno a los $1.410, sin grandes sobresaltos.
A pesar de este cuadro de relativa calma, el mercado sigue de cerca el rol del Banco Central. En lo que va del año, la autoridad monetaria acumula compras por más de u$s4.000 millones, un factor clave para sostener las expectativas de corto plazo y contener presiones sobre el tipo de cambio.
Dólar: las preguntas de la city hacia adelante
La sostenibilidad del esquema cambiario aparece condicionada por la evolución de la oferta de divisas, particularmente una vez finalizada la liquidación de la cosecha gruesa, prevista para mediados de mayo.
Al mismo tiempo, la demanda privada de dólares se mantiene firme. Según datos oficiales, el público compró u$s2.368 millones en febrero, en un contexto en el que también crecieron los depósitos en moneda extranjera, lo que evidencia una preferencia sostenida por la cobertura en dólares.
En este escenario, uno de los principales focos del mercado estará puesto en el destino de los pesos que se liberen tras la baja de encajes. Si bien una parte podría canalizarse hacia el crédito, otra podría volcarse al mercado cambiario, especialmente si las tasas continúan perdiendo atractivo.




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