La Cámara de Diputados aprobaría -después del receso invernal- un proyecto de ley que propone la creación de un registro de desarmaderos. La iniciativa, que tiene media sanción del Senado y duerme en los cajones de la Cámara baja desde hace ocho meses, establece un régimen legal para el desarmado de vehículos.
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Se trata de un trabajo elaborado por la diputada María Cristina Perceval, que fue analizado ayer en una reunión en la que participaron el ministro de Justicia, Gustavo Béliz, legisladores nacionales y autoridades de la Policía Federal. «Con el nuevo registro de desarmaderos se está rompiendo una barrera de vacío legal que muchas veces les impidió a las autoridades actuar», resaltó Béliz tras la reunión.
Según se lee en los fundamentos de la propuesta, «todo propietario de un automotor que proceda a su desarmado deberá solicitar su baja ante el Registro del Automotor que corresponda». Luego, se deberá contar con un certificado de baja y desarme, y elaborar un legajo, en el cual deberán quedar la documentación y el registro del vehículo.
El artículo 9 del proyecto establece la creación del Registro Unico de Desarmaderos de Automotores y Actividades Conexas, en el cual deberán inscribirse todas las personas que tengan como actividad el desarmado y la comercialización de las autopartes.
«El delito de robo de automóviles debe ser combatido a través de un Estado inteligente, que genere reglas claras para la comercialización de autopartes y controles efectivos a desarmaderos. Es necesario -también- el trabajo coordinado de la Justicia y la Policía, y la aplicación de sanciones ejemplificadoras a los que delinquen», detalló Perceval a Ambito Financiero.
A su arribo al Palacio de Interior, Béliz ofició de vocero ante representantes de la Asociación Argentina de Aseguradoras, la Asociación de Fabricantes de Automóviles, la Federación Argentina de Cámaras de Comerciantes de Repuestos y de la Asociación Argentina de Concesionarios, a quienes les trasladó la necesidad de crear «un registro que va a comenzar en la propia fábrica del vehículo, y cada una de las entidades que comercialicen el repuesto va a tener que tener identificadas las partes a través del Registro del Automotor, para que no pueda dudarse sobre la legalidad de esas partes».
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