El PJ bonaerense evitó los frentes
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Por eso impuso una disciplina férrea, ortodoxa: no sólo prohibió las alianzas sino que además apoyó una cláusula para desafiliar a los peronistas que compitan por fuera del partido y hasta impedir su regreso por 5 años.
Hasta se anuló un frente en Exaltación de la Cruz, donde el PJ sintoniza con el vecinalismo de Ricardo Bozzani, ex funcionario de Carlos Ruckauf que Solá designó en Loterías, una de las mayores cajas políticas -según dijo su antecesor Rafael Magnanini-de la provincia.
•Chances complicadas
Llegó incluso a complicar las chances electorales de la fórmula Solá-Graciela Giannettasio: ordenó a sus delegados que frenen cualquier intento del gobernador -que tenía varios acuerdos semicerrados-de ceder su boleta a terceros partidos.
Esa maniobra la diseñó el abogado todo terreno de Duhalde Jorge Landau y permitió el triunfo del PJ en 1999 ante Graciela Fernández Meijide. Por entonces, el dúo Ruckauf-Solá encabezó la lista de Concertación para el Cambio (PJ) y encabezó las boletas del cavallismo y la UCeDé.
Los votos que aportaron Acción por la República y el sello de los Alsogaray allanaron la victoria de Ruckauf. Como candidato a senador, Duhalde repitió la mecánica en 2001. Pero en este turno no accedió a que Solá pueda clonar su fórmula en otros partidos.
«Lo único que quiere Duhalde es que Solá no saque muchos más votos que Chiche. Convengamos que los intendentes tampoco quieren que a Felipe lo voten más que a ellos», se enojó un felipista para quien, de todos modos, eso no pone en riesgo el resultado de la elección.




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