Esa izquierda enardecida
Quizá el lector no conozca o no tenga tiempo de leer los comentarios de la izquierda criolla. Están enardecidos con el triunfo de Ibarra. Siguen considerando a Néstor Kirchner un hombre de ultraizquierda, como si el reciente acuerdo con el Fondo Monetario y sus compromisos derivados -públicos y secretos- no existieran. Pretenden sumar a su euforia hasta el triunfo de Felipe Solá, que dista totalmente de tal extremismo. En cambio no quieren a nadie que no acaricie las barbas de Marx. Ni siquiera admiten neutrales. Aunque ganó Ibarra, más allá de la dura virulencia del lenguaje con que escriben, se nota preocupación, inseguridad por saber tal vez ficticio lo que gozan. Saben que aun perdiendo Mauricio Macri tiene más futuro que Ibarra porque su caudal de votos de 46,57% es propio, mientras que 53,5% del jefe de Gobierno se consiguió prohibiendo votar a policías (contribución de Gustavo Béliz), usando subsidios, créditos, repartiendo hasta heladeras, más todo el poder -y dineros-del municipio y de la Nación. Mastican en silencio rencores porque saben que si no fuera por operar desde el poder y con todo el poder Ibarra no le habría ganado a Macri. Atribuyen el vuelco al Presidente, sin una referencia al formidable operativo que puso el oficialismo en marcha para cambiar el destino de miles de votos cuando es fácil hacerlo en un país en crisis y con sus clases sociales muy lastimadas. El darse cuenta de que fue un triunfo a lo Pirro los enardece más contra Macri, pese a que perdió. El otrora buen escritor Osvaldo Bayer cae hasta el nivel del insulto. Caparrós demuestra por qué es cierto que a nuestra izquierda nativa no se la considera no de tipo europeo o chileno y ni siquiera-"progresista", sino resentida y marxistastalinista tipo año '30. Hasta dicen, con escasa cultura, que la "explotación" del trabajador con la "plusvalía" es todavía válida(?), nada más que una parte estúpida del mundo donde regía dejó de aplicarla. Pero imaginan que puede surgir el marxismo y una "antiplusvalía" en la Argentina, con Kirchner y en el siglo XXI, como fue en la Unión Soviética de 1917. Es cierto que no se puede tomar muy en cuenta tanto delirio, pero es importante lo que subyace en parte de la sociedad argentina, aunque sea 6% tradicional o menos aún. Hay gente que si en lugar de meter un voto en la urna pudiera meter un puñal en el estómago de alguien que disienta con ella, lo haría. Por eso aman la Cuba de Fidel Castro, aunque jamás vivirían allí, desde ya.Veamos este menú de formas insólitas de pensar:
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«Un triunfo de Macri hubiese significado un enorme, brutal y despampanante malentendido entre quienes están hartos de la política como instrumento para que los bienes escasos de esta sociedad vayan a parar siempre a las mismas manos.» ( Sandra Russo.)
«El gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, participó en forma abierta en dos actividades de la campaña del hombre de Manliba e incluyó a su colaborador personal más estrecho, Julio Balbi, entre los candidatos del hombre de negocios dudosos a la Legislatura local. El presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Camaño, recibió a Macri en su despacho y también colocó a una persona de su entorno en la lista.» ( Horacio Verbitsky.)
«Solá, como Reutemann, no terminan de arrepentirse de haber rechazado la candidatura presidencial que Duhalde les ofreció. Uno y otro se consuelan o se persiguen ahora pensando que podrían haberlo hecho tan bien como Kirchner, historia conjetural de demostración imposible. El anacrónico sistema electoral determina que el rechazo a candidatos a diputados como el ex gobernador prófugo Carlos Ruckauf, la señora de Barrionuevo o Alfredo Atanasof, no los perjudiquea ellos que ocuparon el tercero, cuarto y quinto puesto en la lista, sino a quienes iban más allá del puesto 19. En el pecado está la penitencia: en la puerta se quedó un yerno de Duhalde, quien aún le debe al país una explicación de qué pactos está pagando con esas inclusiones vergonzosas.» ( Horacio Verbitsky.)
«En poco más de cien días de gobierno Néstor Kirchner ha construido una base de poder impensable aquella noche del 27 de abril, cuando en la primera ronda electoral por la Presidencia apenas obtuvo 22 por ciento de los vo tos, contra 25 por ciento de Carlos Menem, de quien hoy nadie se acuerda.» (Horacio Verbitsky.)
«Lo mismo los que votaron a Patti, aunque aquí ya en un grado de degeneración y delito mucho más avanzado. Votaron la mano dura, votaron para que desaparezcan las villas, y los negros de mierda que son todos chorros y sucios.A Rico-Patti y Patti-Rico los votaron los que quieren un país 'limpio' y gente que quiere vivir tranquila en sus countries.» (Osvaldo Bayer.)
«Sería de una ignorancia supina no reconocer que Macri hizo una elección extraordinaria.Y sobre todo: al revés de los de Ibarra, los suyos son votos completamente propios. No se los prestó el clima político 'progre'. Los ganó él solo, con su pasado de empresario prebendario del Estado, con sus afirmaciones policíacas, con su carácter de paradigma de los '90, con su rechazo a la anulación de las leyes de impunidad. En una palabra, con la obvia asociación entre su figura y la de la rata.» (Eduardo Aliverti.).
«Es obvio que están afectados, pero no heridos de muerte ni muchísimo menos. Están en competencia.» (Eduardo Aliverti.)
«Un tal Marx lo llamaba plusvalía -con perdón otra vez-y todavía nadie pudo demostrar que no existiera. Se ha probado que no existen las brujas, los milagros del Frente Vital o San Genaro, los marcianos y la República Argentina, pero la plusvalía es un fenómeno que se produce todos los días, sin el cual los que ganan mucha plata no ganarían plata, sin el cual los que la pasan mal no la pasarían mal, sin el cual no existiría el capitalismo.» (Martín Caparrós.)
«Mauricio Macri es un nene de papá que vive como un duque porque hay miles de personas que viven mal para que él viva bien.» (Martín Caparrós.)
«Que los porteños eligiéramos a un tipo así sería espantoso: la demostración final de que todo nos importa tres carajos o que no entendemos nada. Sería humillante.» (Martín Caparrós.).




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