• Una estudiante de educación pone un bocadillo y responde Kirchner: «Le voy a contar una anécdota. Pedí a unos asesores que me estudien un sistema de reválida de distintos sistemas y les pregunto: 'Ya que se hacen tantas evaluaciones de estudiantes, ¿por qué no hacen una evaluación de los docentes?'. Las tenemos, las tenemos, me dijeron, pero no las podemos mostrar». No le va a gustar a Martha Maffei. Sigue con la universidad: «Si uno mira la UBA -y eso que defiendo la universidad pública- y ve que dedica 76% del presupuesto a mantenimiento de una burocracia, y que es el presupuesto universitario per cápita más alto de América latina, uno dice que algo hay que hacer. Y eso que la actual gestión es mucho mejor que la anterior, pero es la columna vertebral del sistema la UBA. Pero la culpa la tiene el Estado, que vive contratando consultoras. Por ejemplo, en el PAMI lo intervenimos y llamamos a la universidad, los técnicos, para hacer la reforma. Porque en el PAMI no es que se lleven la plata en la valija, es que la corrupción es estructural, con que funcione sólo ya hay corrupción. Además la ley se va a cambiar».Y avanza sobre el género humano ya sin destinatario preciso, a menos que esté muy adentro, con lo que se completa la radiografía: «Además en la Argentina se aceptó un sistema perverso, decir si hace pero roba, que haga. O los jóvenes brillantes, la aparición de los que ganan plata rápida y hacen discursos bonitos y decir qué bien que le va. Por eso permitimos cualquier cosa y terminamos pagándolo muy caro». Nadie le pregunta a quién se refiere.
• Jorge Taiana (h) se había pasado el cóctel hablando con los agregados militares, sabe Dios sobre qué, ya que es el abanderado de la reapertura de los juicios a militares acusados de delitos en la represión clandestina. Lo miraba, controlando a los dos, José Pampuro, que dice que aceptará la decisión que tome el Presidente con los decretos que prohibían las extradiciones. Sabe, aunque es médico, que es una pieza legal accesoria: siempre las extradiciones las tiene que tramitar la Justicia y aprobar finalmente el Poder Ejecutivo, con o sin decreto De la Rúa, que fue una sobreactuación. En los diálogos se cruza Mario Blejer, que sigue mirando a la Argentina con una lupa, a la que le gustaría aportar, pero se lo impide su cargo en el banco central de Inglaterra. «Me llaman de muchos lados, pero no puedo trabajar». Y admite: «Era más divertido cuando estaba en Buenos Aires. Esto es mucho más aburrido». Reconoce que es otra dimensión y que su tarea es planetaria por el prestigio del lugar donde está. Cuenta, eso sí, un dato imperdible: hoy las fuerzas de ocupación imprimen los billetes de la era Saddam con el mismo diseño, incluyendo el rostro del tirano prófugo. Es para que haya moneda y tras decidirse que no habrá dolarización. Pensaron en obliterarlo con una cruz sobre el rostro de Saddam, pero el público podría pensar que no valían esos billetes y se descartó. .
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• Bielsa se trajo en el avión a la madre de un soldado muerto en la Guerra de Malvinas para que se entrevistase a solas con la madre de un oficial muerto en la batalla de Goose Green. Ocurrió anteayer, sin periodistas a pedido inglés, en una capilla en las afueras de Londres donde hay un cenotafio que recuerda a los caídos ingleses. Le fue mejor que con el caso Arias Uriburu, al que dedica junto a Kirchner días enteros en Buenos Aires. Logró que la hija cautiva de su padre en Jordania hable con la madre por teléfono por primera vez en 6 años; no ha logrado aún que el rey de ese país le levante el teléfono al Presidente. Pero emocionado, relata que cuando estalló la Guerra de Malvinas llegó a anotarse en un cuartel como voluntario para ir a combatir a las islas. No lo llamaron nunca. Lo cierto es que -le vaya como le vaya, eso se verá- éste parece un gobierno de locos: un Bielsa malvinizado, un Kirchner que hasta reconoció que se pegó al delirio de Galtieri, un Pampuro que maneja militares, pero tiene que explicarles por qué tienen destino de puerta o de calabozo, un Taiana (h) contertulio de teniente coroneles en cócteles de embajada se choca con un presidente que busca gestores para arreglar con el FMI, pero a la vez echa incienso en todos los altares de la izquierda que repudia todas esas señales de la otra vereda. Quizás es para que no vean lo que hace. Informate más
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