Moratoria, ampliación de gastos y deuda, pack del Congreso en gestión para afrontar pandemia

Política

La Cámara baja planea avanzar con una extensión del alivio tributario y redireccionar el Presupuesto prorrogado de 2019. El jueves expondrá el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero. La Cámara alta, con agenda de pasivos en moneda extranjera bajo legislación local y sanción del Teletrabajo.

El Congreso tendrá la semana más cargada desde que aterrizó la pandemia del coronavirus. En busca de mostrar gestión, el oficialismo intentará avanzar esta semana con un paquete económico que incluye las ampliaciones de las moratorias y del Presupuesto 2019 -prorrogado- en Diputados, y la aprobación de la renegociación de la deuda en moneda extranjera bajo legislación local en el Senado, que también se encamina a sancionar la ley para regular el denominado “Teletrabajo”.

La Cámara de Diputados, que preside Sergio Massa, exprimió la política en las últimas 72 horas para que el Frente de Todos pueda conseguir mañana, en la comisión de Presupuesto que comanda el kirchnerista Carlos Heller, las adhesiones necesarias para dictaminar mañana la ampliación de la moratoria y agregar un despacho favorable al reciente ingresado proyecto de ampliación del Presupuesto 2019 -prorrogado- y dejar atrás el Decreto de Necesidad y Urgencia con el que se le dio un manejo extenso de fotos al jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, quien dará su primer informe en la Cámara baja el jueves.

En caso de conseguir los dictámenes de moratoria y ampliación de la ley de gastos, el oficialismo empujará una sesión para pasado mañana. El segundo proyecto no tendrá problemas para ser aprobado, y la lupa estará enfocada en la primera iniciativa, y de allí las gestiones del kirchnerismo para blindar las 129 adhesiones para el quorum y para sostener ese número durante las votaciones en general y particular del texto en cuestión.

Al no contar con mayoría propia, el Frente de Todos apuntó en las últimas horas a la bancada que maneja el mendocino José Luis Ramón y a un puñado de legisladores cordobeses que se encuentran en el interbloque que lidera Eduardo Bucca, más allá de aceptar algunos puntos que solicita el principal grupo opositor, Juntos por el Cambio.

Los números son finos y el oficialismo no quiere anticipar, pero terminará de blindar la estrategia entre hoy y mañana. De allí la necesidad de dar un guiño a sus potenciales aliados en cuanto a revisar la posibilidad de analizar modificaciones sobre el plazo de adhesión a la moratoria, tasas y la eventual prórroga del mecanismo ofrecido a futuro, que podría generar inconvenientes a la hora de aplicar la norma y formalizar planes de pago.

Un punto que genera fuerte puja aún es la viabilidad de ofrecer algún “premio a cumplidores”, mientras que se aleja la posibilidad de quitar de la iniciativa el ingreso de empresas quebradas, algo que pide el macrismo y un puñado de lavagnistas. De cara a los impuestos involucrados en el articulado, el camino parece despejado, y aún aparecen dudas sobre las obras sociales y ART.

Luz verde en Senado

El Senado tiene el camino despejado -sesión el miércoles o jueves-, ya que el oficialismo cuenta con mayoría suficiente para aprobar dos iniciativas dictaminadas la semana pasada: el Teletrabajo -persisten críticas- y la renegociación de la deuda en moneda extranjera bajo legislación local, tema apurado en la comisión de Presupuesto que preside el kirchnerista Carlos Caserio.

Quien cargó con los planteos opositores fue Martín Lousteau. “Me genera un poco de dudas la redacción de la cláusula RUFO. Sería más clara, si en lugar de comprender el período ese entre la invitación al canje y el quinto aniversario, si la redactáramos directamente ‘desde la sanción de la presente’. Todavía no tenemos fecha de invitación al canje y hay un plazo, mientras afuera continúa la renegociación”, aseguró el legislador radical.

Lousteau también apuntó hacia otros sectores del proyecto. “Cuando uno hace los números sobre qué tan atractivos son los diferentes bonos que se ofrecen para el canje, primordialmente por la brecha entre el tipo de cambio oficial versus otros, como el contado con liquidación, los bonos con CER resultan poco atractivos al compararlos con otros títulos en dólares”. En esa línea, advirtió: “De los bonos que pueden optar por el CER, el 65% está en organismos del sector público y eso haría que el Poder Ejecutivo pudiera decidir que esos organismos opten por bonos con CER, pero salgan perdiendo. Insisto, son organismos que en el fondo sustentan pasivos con los jubilados en su enorme mayoría”.

Funcionarios del Ministerio de Economía reconocieron el planteo de Lousteau sobre la cláusula RUFO, aunque tras la desconexión de los mismos de la videoconferencia que organizó Caserio, el oficialismo no dudó y pasó a la firma de un dictamen, pese a la disidencia parcial de Juntos por el Cambio. Prima el consenso en esta iniciativa.

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