Hay muchas opiniones sobre la declaración del kirchnerista Alberto Balestrini sobre un diálogo amigable que sobrevendría con el duhaldismo después de los comicios. Por supuesto a partir de que el matrimonio bonaerense tenga una actuación medianamente respetable. Hacemos en página central un análisis de periodistas luego de declaraciones de políticos agitados por esta posibilidad. Puede ser que Balestrini haya salido a espantarle votos de centroderecha a Chiche Duhalde de quienes no la aprecian mucho pero la consideran el voto más seguro para malherir al gobierno. Otro enfoque es que no puede juntarse lo que nunca se separó, más allá de imputaciones de mafiosos o despilfarradores de fondos bonaerenses cuando gobernaron. Desde ya está el enfoque de Ricardo López Murphy sobre que disimularon pelearse para llevarse de la provincia los dos senadores por la mayoría y el que correspondería como tercer senador por la minoría. Otro enfoque es que no necesitarán ni abrazarse ni sacarse una foto juntos ya que de por sí se unirán en el Congreso en votos en casos de propuestas clientelistas, porque es la esencia de ambos sectores aunque uno sea populismo de derecha y el de Kirchner de izquierda.
Que Chiche Duhalde haya salido a enfrentar a Balestrini y desmentido un eventual pacto con el gobierno, después de los comicios, es lógico: hoy se estima que casi la mitad de los votos (o sea 11% sobre un probable 22%) que logre la esposa de Duhalde no provendrá del viejo peronismo bonaerense -«la base»- que se guiaba siempre por «el escudo y la marcha» sino por gente moderada y otra que dejará de votar a un libreempresista típico, como Ricardo López Murphy, por molestia o rencor que ha despertado el matrimonio Kirchner. Estos pondrán en las urnas el voto que creen más afectará al partido gobernante, así no quieran a los Duhalde. Chiche se dedica a alabar al peronismo tradicional en sus discursos pero sabe que la mayor parte ya se la llevó el gobierno con el reparto de heladeras, cocinas, planes Jefes, ladrillos, subsidios, etc. Chiche se cuida más hoy de no herir a la derecha que le dará tantos votos y que podría perder en buena parte -al igual que Elisa Carrió en la Capital Federal que se los saca a Macri- si trascendiera que se disponen a pactar con el gobierno apenas cerradas las urnas en 12 días.
No hay tanto misterio, entonces, en si van a transar kirchneristas y duhaldistas el día 24. Son dos populismos, uno de derecha (Duhalde) y otro de izquierda (Kirchner) que se van a unir en las demagogias en el Congreso y se pueden separar en las medidas restantes.
Dejá tu comentario