25 de septiembre 2003 - 00:00

Qué hablaron los jueces a solas

El juez Eduardo Moliné O'Connor sumó una nueva causa en los intentos para destituirlo de la Corte Suprema de Justicia (ver aparte). Pero en su defensa dirá que no reclamó a sus pares que impidan su suspensión en el Senado, como publicaron dos diarios.

Un supremo le relató ayer a Ámbito Financiero cómo ocurrieron los hechos. Según describió, en determinado momento de la habitual reunión de los martes Moliné O'Connor le pidió permiso al presidente de la Corte, Carlos Fayt, para retirarse del cónclave. Estaban presentes siete de los ocho ministros, ya que Juan Carlos Maqueda no se encuentra en el país.

El juez detalló que, una vez que se retiraron los secretarios, Moliné O'Connor comentó al resto de los supremos que abandonaba el acuerdo porque debía preparar su defensa para hacer frente a su acusación en el Senado y a la intención de suspenderlo en sus funciones.

«Señores ministros, me retiro porque voy a preparar mi defensa, en la que se me cuestiona por los fallos que he firmado junto a ustedes y, además, porque se pretende suspenderme cuando esa medida no está admitida por ningún tratadista.»
Palabras más, palabras menos, ésa fue la expresión que utilizó Moliné O'Connor antes de retirarse, comentó uno de los jueces que estuvieron presentes en la reunión.

Señaló que no hubo conversaciones reservadas y que en «ningún momento» Moliné O'Connor le pidió a la Corte que impida su suspensión «ni hizo alusión» alguna a la presentación de un recurso para frenar una eventual medida de castigo del Senado.

En rigor de verdad, la suspensión que pretende aplicar el Senado no está convalidada por la Constitución. La reforma realizada en 1994 sólo autoriza al Senado a suspender a los jueces ordinarios (primera y segunda instancia), pero no a los miembros de otro poder del Estado. Si fuese así, tendría la facultad de suspender al mismo presidente de la Nación.

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