17 de julio 2003 - 00:00

Separan otro comisario de la Bonaerense

El escándalo por la cuenta offshore del ex jefe de la Policía Bonaerense Alberto Sobrado inició su efecto dominó: otro integrante de la cúpula policial, el cuestionado Aníbal De Gastaldi, fue desplazado ayer de su cargo ante las sospechas de presunto enriquecimiento ilícito.

Aunque no fue, se lo expulsó de la fuerza como ocurrió con Sobrado; el ministro de Seguridad, Juan Pablo Cafiero, removió a De Gastaldi de la Jefatura Departamental de Investigaciones de Quilmes y lo «congeló»: temporalmente, el uniformado quedará sin destino operativo.

Este es el segundo rebote la investigación que la oficina de Asuntos Internos de la cartera de Seguridad inició para « radiografiar» el patrimonio de los integrantes de la cúpula policial.

Dos semanas atrás, ese mecanismo permitió detectar una cuenta de 333 mil dólares en un banco en Bahamas a nombre de Sobrado, lo que disparó su expulsión de la fuerza.

Ahora, la mira apunta a De Gastaldi, a quien se le imputa ser propietario de varios locales gastronómicos en el conurbano norte.

Ayer el comisario atribuyó las sospechas a una «interna sangrienta policial y de la política» y dijo que puede explicar su patrimonio: «Tengo mi casa, mi auto y un departamento donde vive mi madre. Vivo de mi sueldo, cobro $ 3.500 por mes en la mano y vivo de los ingresos de mi esposa médica».

• Licencia

En paralelo, negó las versiones que indicaban que posee una casa valuada en medio millón de pesos. «Es un locura», dijo. Asimismo, a pesar de que oficialmente se informó que fue removido, indicó que pidió licencia para «no estorbar ningún tipo de investigación».

Ayer al mediodía De Gastaldise reunió con el ministro de Seguridad y elevó un descargo ante Asuntos Internos donde da cuenta de su patrimonio y de su origen. Anoche, fuentes oficiales expresaban sus dudas sobre la solidez de esa presentación.

De todos modos, Cafiero aseguró que su desplazamiento responde a cuestiones « operativas».

«Nosotros necesitamos que 100% del esfuerzo policial esté volcado sobre el delito, y esto no puede ser así si un jefe tiene que dedicar parte de su tiempo a dar explicaciones a Asuntos Internos. Esto le quita la energía que necesitamos para combatir la inseguridad»,
dijo el ministro.

Hace varios meses, Cafiero ordenó investigar a los jefes policiales. La tarea recayó sobre Asuntos Internos, que venía rastreando, casi en secreto, el patrimonio de los uniformados. Pero las denuncias por TV del ex comisario
Norberto Fiori dispararon las sospechas.

En el ojo quedaron De Gastaldiy el comisario mayor
Alberto Cánepa, a quien Fiori acusó de recibir coimas. Allí se abrió el capítulo público que terminó con la expulsión de Sobrado, luego de que se detectó una cuenta a su nombre en un banco en Las Bahamas.

De todos modos, ayer Cafierobuscó aplacar la incipiente crisis y el temor a que a la remoción de De Gastaldi -que en Quilmes será reemplazado por el comisario mayor
Víctor Herrera-se sumen las de otros jefes policiales: negó que tras ese caso puedan producirse nuevos desplazamientos.

• Semántica

Además, usó un recurso semántico para defender al comisario cuestionado. «No se puede usar la palabra sospechado» para referirse a De Gastaldi, aclaró Cafiero.

En rigor, en La Plata, exponen como una axioma que «el grueso de los jefes policiales» no soporta un análisis exhaustivo de su patrimonio. Esa es una de las razones por las que, todavía,
Felipe Solá no designó un nuevo jefe policial para reemplazar a Sobrado.

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