11 de julio 2003 - 00:00

Surgen críticas contra extradición de militares

El secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y el viceministro de Justicia, Abel Fleitas Ortiz de Rozas, coincidieron ayer al afirmar que el gobierno analiza la posibilidad de modificar el decreto que impide que sea la Justicia la que resuelva la extradición de militares acusados de violar los derechos humanos.

«Es un tema que está analizando el Presidente (Néstor Kirchner) con los ministros de Defensa (José Pampuro) y de Relaciones Exteriores (Rafael Bielsa); es un tema que significa una política de Estado
, es un tema muy delicado, de mucha trascendencia, muy importante», respondió Parrilli al ser consultado sobre los pedidos de extradición que pesan sobre 46 militares argentinos.

Por su parte, Ortiz de Rosas confirmó que Kirchner evalúa la posibilidad de dejar sin efecto el denominado decreto De la Rúa, por el cual no se daba curso a la Justicia de los pedidos de extradición de militares solicitados por otros países. El funcionario aseguró que en ese caso serán los tribunales los que resuelvan «de acuerdo con la ley nacional, con las leyes internacionales y con los tratados con los países requirentes».

• Análisis

«Este tema está a consideración del Presidente, es él el que tiene la última decisión y se trabajó fundamentalmente con Cancillería porque el Ministerio de Justicia tiene una participación tangencial en el tema», aclaró Fleitas. Señaló, no obstante -suavizando la respuesta-, que «si se dejara sin efecto el llamado decreto De la Rúa, no significa que se abra el camino a todas las extradiciones sino que cada una de ellas tendrá que ser analizada».

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Defensa, José Pampuro, ya habían anticipado el miércoles, en Tucumán, la opinión del gobierno de que la Justicia es la que deberá resolver el tema de las extradiciones de militares. Consideró que el reclamo del juez español Baltasar Garzón de solicitar la detención de 46 militares argentinos por violaciones a los derechos humanos, entre 1976 y 1983, es «una cuestión de la Justicia». Por su parte, Pampuro también sostuvo que el pedido de detención del juez español «es un tema que está en manos de la Justicia».

Sin embargo, no todas fueron voces laudatorias. El ex ministro de Defensa Horacio Jaunarena -que lo fue con Raúl Alfonsín, con Fernando de la Rúa y con Eduardo Duhalde- opinó que «la Argentina está haciendo uso de lo que emana de un elemental principio de respeto por la soberanía de un país, y es juzgar los delitos que se cometen en la Argentina por jueces argentinos y con las leyes vigentes en la Argentina».

• Derecho soberano

Sobre las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, Jaunarena consideró en un reportaje radial que «es un derecho soberano de un país legislar de la manera que estima más conveniente en un momento determinado de la sociedad». «Garzón, con un concepto absolutamente erróneo, pretende el juzgamiento de ex militares argentinos por delitos cometidos en la Argentina», dijo Jaunarena, quien agregó que «no habría ninguna razón para derogar una política de Estado vigente desde 1983».

Otro que opinó críticamente y fue el responsable directo de los hechos de Semana Santa de 1987 fue el hoy intendente de San Miguel y candidato a gobernador de la provincia de Buenos Aires,
Aldo Rico. Sobre la modificación del decreto que prohíbe la extradición de militares, Rico dijo que le parece «espantoso, me parece que un presidente tiene que cerrar heridas, no abrirlas».

Agregó: «Me parece que introducir una confrontación, la misma que están introduciendo en la provincia de Buenos Aires entre el pueblo y la Policía, realmente me parece espantoso», insistió Rico al comparar la situación con el clima de inseguridad en territorio bonaerense.

• Inconsulto

El teniente coronel retirado afirmó que la Argentina «vuelve al punto de encuentro que el Presidente quiere, que es ser totalmente inconsulto». Precisó que «el otro día Kirchner les dijo a las Fuerzas Armadas que había que avanzar hacia el futuro, pero revuelve el pasado y abre heridas del pasado y la responsabilidad de él es curarlas».

«El punto de encuentro que él quiere es el de él, no es el punto de encuentro que quiere la mayoría de los argentinos»,
opinó. Sobre el pedido de extradición de 46 militares por parte del juez Garzón, el ex carapintada contestó, fiel a su estilo polémico: «Los españoles nunca se preocuparon de ver quién fusiló a Federico García Lorca... bueno, esto es la consecuencia de un país dependiente».

Sobre las declaraciones del titular del Ejército, general
Roberto Bendini, quien dijo que las Fuerzas Armadas están tranquilas y subordinadas al sector político, Rico afirmó que las Fuerzas Armadas «son incapaces de defender nada». Sin embargo, manifestó que «el problema de Bendini y de otros señores es que se subieron a un barco que no saben adónde iba, el barco de Kirchner, y ahora tienen un problema».

«No les interesa que encarcelen a sus camaradas y los lleven a otros países, ésta es la realidad; me parece que no les importa a Bendini y a otros, no están mirando hacia adelante, hace mucho tiempo que no miran hacia adelante, creo que no miran hacia ningún lado en principio»
, sostuvo.

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