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Por las dudas de que el consultante se desconcierte, el mismo cardenal siempre se encarga de difundir en sus numerosos diálogos
¿Qué momento «oportuno» es éste para que Primatesta haya lanzado el consejo que, era obvio, iba a impresionar a El «momento» elegido por este cardenal es, desde ya, en vísperas del arribo del fuerte y respaldado indio Singh sobre quien a la Iglesia, «tipo Primatesta», no le cae bien tanta relevancia que tiene y, además, la posibilidad de que sea «hindú» (religión) cuando sólo sobrellevan bien a los protestantes, del mismo palo «cristiano» al menos, o a no creyentes sobre quienes piensan que está adecuado su ateísmo a su misión tan «monetaria».
Pero a Anoop Singh tampoco lo mira bien el ala conservadora «progre» de la Iglesia Católica que hoy encabezan Jorge Casaretto y monseñor Justo Laguna. Porque, en definitiva, a niveles altos la Iglesia argentina sólo tiene «conservadores», de distintos matices, desde que falleció el obispo neuquino Jaime De Nevares.
Primatesta, en el otro lado de Casaretto y Laguna, se agrupa con el cardenal primado de la Argentina monseñor, Jorge Bergoglio, y el obispo de Paraná, monseñor Estanislao Karlic, semi «pollos» de Primatesta.
Precisamente en esta «división» cupulística de la Iglesia está la otra parte del «momento» elegido por el hábil cardenal cordobés para lanzar su «ojo con los postulados del Fondo Monetario».
Casaretto se ladeó un poco a la derecha al decepcionarse públicamente -era descartado desde el vamos- por la poca intención de los políticos argentinos en acumular sus firmas en cualquier declaración sobre «renunciamientos en pos de sacar al país de la crisis» porque ellos y los sindicalistas serían los primeros en ser sacrificados, presienten. Eso sí, los políticos jamás dejan de concurrir a todo lo que sea hablar, quizá con la única reticencia, propia de esta época, de que la convocatoria dialoguista no sea ni muy abundante, ni muy anunciada y menos en lugares de fácil acceso por el terror a los «escraches» y «cacerolazos» al arribar o salir.
Si Primatesta, que el próximo 14 de abril cumple 84 años, vio desilusionarse un poco a Casaretto no debió descartar -y no lo hizo- ser él mismo y el sector que representa un poco «progre» también y el cachetazo lo recibió el Fondo pese que a éste le encantaría que la Argentina -y ningún país- los reclame en sus tropezones peores. Con el agravante en el nuestro de que el gobierno que los convoca por ayuda por verse perdido recibe a sus representantes con pulgar e índice apretándose la nariz y con carita inocultable de converso -y probablemente temporario- en esto de la ortodoxia económica en el manejo de un país.
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