Se trata del Unionista Democrático del sacerdote de línea dura Ian Paisley. Obtuvo la mayoría de los escaños en las elecciones para la asamblea de poder compartido de Irlanda del Norte.
La fuerza católica más votada fue Sinn Fein, aliado político del Ejército Republicano Irlandés (IRA). El resultado fue una derrota para el ex primer ministro David Trimble, líder del moderado Partido Unionista del Ulster.
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El escrutinio final de la votación del miércoles ratificó lo que funcionarios británicos habían llamado en privado como un "escenario de pesadilla", al anticipar que el PUD emergería como el mayor grupo en la asamblea.
Entre los católicos de la religiosamente dividida provincia británica, los votantes del Sinn Fein, aliado político del guerrillero Ejército Republicano Irlandés (IRA), derrotaron a los moderados laboristas y socialdemócratas, completando una aguda polarización política.
Londres y Dublin habían esperado que una buena votación para los moderados daría nuevo ímpetu a las conversaciones sobre la restauración de la asamblea, suspendida desde octubre del 2002, cuando denuncias de espionaje del IRA derribaron la frágil coalición de poder compartido.
En cambio, los extremos de los unionistas protestantes, que quieren preservar la unión política de Irlanda del Norte con Gran Bretaña, y de los nacionalistas católicos, que buscan una Irlanda unida, están en ascenso y se prevé un largo período de gobierno directo desde Londres.
Faltando decidirse la suerte de sólo uno de los 108 escaños de la asamblea establecida bajo el acuerdo de paz del Viernes Santo de 1998, al que se opone Paisley--, el PUD obtenía 30 asientos, el moderado Partido Protestante Unionista del Ulster 27, el Sinn Fein 24 y el Partido Laborista Social Demócrata (PSSD) 18. Los restantes votos fueron para partidos menores.
Paisley, de 77 años, se niega a trabajar con el Sinn Fein, a cuyos miembros califica de "terroristas", y quiere renegociar el acuerdo de 1998 para dar menos concesiones a los católicos.
Pero animados por el creciente apoyo recibido, el Sinn Fein dijo que Paisley se vería obligado a trabajar con ellos.
Los acuerdos del Viernes Santo querían acabar con tres décadas de violencia política y sectarismo, durante las que han muerto más de 3.600 personas.
"Tenemos que volver al principio", dijo en el cuartel general del partido de Paisley en el este de Belfast. "El acuerdo (del Viernes Santo) de Belfast está muerto desde hace mucho tiempo", sentenció.
El resultado ha sido una amarga derrota para el ex primer ministro David Trimble, líder del moderado Partido Unionista del Ulster (UUP), y ha suscitado el debate sobre si debe dimitir o ser destituido.
"Tengo intención de continuar como líder", indicó Trimble, que recibió un premio Nobel por su papel en los acuerdos de paz de 1998, a periodistas.
Mientras el primer ministro británico Tony Blair y su homólogo irlandés Bertie Ahern analizaban los resultados en una reunión en Gales, el gobierno de Washington expresó su preocupación sobre el impacto que las elecciones podrían tener sobre los acuerdos que supervisó Estados Unidos en 1998.
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