El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Once, las transversales de Florida, Avenida de Mayo, Avenida Corrientes, Caballito, Flores, se colmaron otra vez con vendedores callejeros y ambulantes que pelean el aumento de compradores en la vía pública desde temprano hasta las 18.
La batalla de los comerciantes transgredió -en las zonas más invadidas por puestos ilegales-hasta las mismas ordenanzas municipales: hay quienes decidieron exhibir productos y carteles en la vereda para que no lo hagan luego los puesteros, con personal contratado para esa tarea en la calle.
«Me imagino que la gente que va a gastar $ 100, ve primero lo que hay en la calle que lo que venden los negocios. Los ambulantes nos sacan las ventas. Cuando los desalojan, se reinstalan a los dos días,» explicó Adrián, encargado de Casa Johnny, de artículos de lencería.
Un portal de Internet que nuclea a los comerciantes de esta zona, indicó que «se instalan temprano y están todo el día. Se organizan con handys y celulares, algunos tienen más de un puesto y se avisan con anticipación cuando se enteran de los controles porteños.»
Los puestos callejeros venden artículos de Navidad, como pirotecnia o arbolitos, y otros con lencería, relojes, radios, cuchillos, indumentaria y accesorios, como anteojos para el sol.
Sobre la avenida Rivadavia al 5000, hay varios puestos ilegales de venta de accesorios y artículos navideños, colocados frente a comercios que venden los mismos productos, con facturas.
Dejá tu comentario