El trastorno dismorfico corporal es una alteración psicológica que se caracteriza por la preocupación obsesiva por un defecto real o imaginario percibido en las características físicas. Las personas que la padecen pueden estar horas pensando en cómo modificarlas o corregirlas, lo que la lleva a realizarse muchos procedimientos quirúrgicos estéticos, o realizar actividad física en exceso.
Suelen estar muy pendientes de la imagen en el espejo, se comparan constantemente su apariencia con la de los demás y evitan las situaciones sociales o las fotografías. El defecto que se percibe y los comportamientos repetitivos causan un sufrimiento emocional y psicológico significativo, lo que repercuten en la capacidad para desenvolverse en la vida diaria.
La dismorfofobia suele comenzar en la adolescencia, pero puede afectar a grupos de todas las edades y se da tanto en hombres como en mujeres. Algunas de las causas se observa baja autoestima, por lo que la persona tiene pensamientos negativos sobre sí misma y desarrolla una distorsión de su propia imagen. Los principales síntomas son los pensamientos obsesivos acerca de los defectos percibidos, depresión, ideas y creencias delirantes relacionadas con dichos defectos, así como ansiedad y baja autoestima.
Algunas personas evitan el contacto social, ya que les genera ansiedad y estrés. Otras personas pueden asistir a eventos sociales y exponerse en público, pero están constantemente nerviosas y acomplejadas. Las personas que sufren dismorfofobia tratan de ocultar aquellas partes de su cuerpo que les preocupan, usando mucho maquillaje, cambiando su postura corporal o usando un exceso de ropa.
El tratamiento incluye terapias psicológicas, psiquiátricas y nutricionales con profesionales especializados en trastornos de imagen corporal. Es muy frecuente que los pacientes se muestren reticentes al tratamiento psicológico, al no ser conscientes del problema real o de la gravedad de la situación. Los objetivos del tratamiento psicológico son:
- Cambio de los pensamientos irracionales sobre la apariencia física.
- Reducir las conductas rituales y de evitación.
- Modificar los hábitos que interfieren negativamente con la vida cotidiana, y aprender a tolerar el propio cuerpo.
Psicóloga especializada en trastornos alimentarios. Creadora de @hablar_sana. (MN 36031)
Dejá tu comentario