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Transitar los catorce corredores de naturaleza por Pehuenia, Moquehue, Ñorquinco, Pulmarí, Quilca, Valle de Aluminé, Rucachoroi, Abra Ancha, Rahue y Quillén son la mejor forma de tomar contacto con un paisaje único en el mundo.
Cerca del agua
El lago y el río Aluminé son reconocidos a nivel internacional como destinos para la pesca deportiva. Su riqueza se encuentra principalmente en especies como la trucha arco iris, marrón y fontinalis.
Es necesario contar con el correspondiente permiso de pesca extendido por Parques Nacionales, organismos provinciales o casas de pesca autorizadas, y quien quiera pescar deberá ceñirse a la reglamentación vigente.
También se puede disfrutar de la práctica de deportes de aventura, acompañado por un paisaje de araucarias milenarias y aguas blancas.
El río Aluminé, especial para rafting, es uno de los más caudalosos de la provincia, alimentado por el Quillén, el Pilo-Lil y el Nahuel Mapi. Llega con sus aguas hasta el Collón Cura, donde numerosas bellezas naturales parecen congregarse: suaves cordilleras, con el imponente marco de los Andes, lagos y ríos.
Además es un lugar privilegiado para la práctica de kayak. Todo el año tiene torrentes de agua únicos en el país y es apto para hacer rodeo, una práctica que consiste en hacer «acrobacias» con los kayaks.
El río Ruca Choroi también es óptimo para dicho deporte. Con sus rápidos y dificultades en la navegación resulta apasionante para los más audaces.
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