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España por la ruta del Cid Campeador
El mítico Cid Campeador realizó una ruta de destierro que, además de estar en los libros de textos, hoy se ha incorporado a las guías de viajero por la belleza de los lugares que ofrece el recorrido por Burgos, Soria, Guadalajara y Castejón de Henares.
Abandonamos la provincia de Burgos por Quintalarraya, como hizo el Cid, no sin antes sorprendernos con el espectacular monumento de Coruña del Conde, que asemeja un avión aterrizado en las almenas del castillo. Entramos en Soria por Acubilla de Avellaneda, como hace diez siglos hicieron sus mesnadas, bordeando la antigua calzada romana que comunica Zaragoza con Astorga y llega hasta San Esteban de Gormaz. Aquí es recomendable estacionar y deleitarse con la subida a la fortaleza que preside el paisaje. La capital vitivinícola de la ribera del Duero soriana asombra con su rico patrimonio, declarado Conjunto Histórico Artístico, y destacan los hermosos arcos románicos de la iglesia de Nuestra Señora de Rivero del siglo XII.
CON SABOR CASTELLANO
A poca distancia, un lugar destacado de la geografía castellana que el viajero no puede dejar de conocer: el Burgo de Osma, con la imponente figura de la ciudad amurallada y su catedral gótica. Lo mejor es desplazarse a pie hacia el interior del burgo, llegar a la plaza mayor y recorrer la calle principal absorbiendo el encanto de los soportales de antaño con sus flamantes vigas de madera.
Las almenas de Berlanga de Duero anuncian la fuerza que hace mil años poseía este enclave estratégico. Dominan la llanura el pueblo y los bosques cercanos con sus numerosas torres defensivas. La localidad, declarada Conjunto Histórico Artístico, fue morada del Cid, quien ejerció como alcaide de la ciudad. A pocos kilómetros, la fortaleza califal de Gormaz es otro punto importante en el camino. El Cid también fue su alcaide, siendo su castillo el más grande de Europa (no en vano, los restos de sus murallas se contemplan desde decenas de kilómetros a la redonda).
La carretera se adentra en tierras de Guadalajara desplomándose hacia un valle fértil y poblado de nuevas fortalezas. El descenso que comienza en Retortillo de Soria se asoma a un imponente mirador, y el asfalto se descuelga lentamente hasta Atienza atravesando la bella localidad de Miedes. Junto a sus tierras narra el «Cantar» la afrenta que las hijas del Cid sufrieron en Robledo de Corpes de la mano de sus maridos. La ruta desciende hacia la capital de la provincia pasando por lugares regados de historia como Jadraque, Hita o Castejón de Henares donde el Cid continuó sus batallas amparado por sus hermosas torres defensivas.
(*) Del diario «El Mundo» de España.


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