Valle Nevado sorprende por su variada oferta gastronómica. Son siete
los restoranes que tiene el centro invernal.
¿Cuántas curvas faltan para llegar? -¡Como treinta!, y agradezca que el camino está bueno y que no nieva-. La respuesta del chofer tranquilizó al grupo, pero aun así el trayecto final hacia Valle Nevado se hizo interminable. De tanto doblar 180 grados uno pierde el sentido del tiempo, a pesar de que sabe, de antemano, que el centro de esquí está a sólo una hora y media del Aeropuerto Internacional de Santiago. Al bajar del minibús, a 3.025 metros de altura sobre el nivel del mar (donde se encuentra enclavado el complejo), la sensación es la de estar «en el cielo». Es inevitable llegar a un lugar así y no tomarse un minuto para mirar el paisaje. Ese es el instante preciso donde el viaje se justifica por sí solo, aun sin antes conocer las instalaciones del hotel, los servicios que ofrece o el plan de actividades para los tres días subsiguientes, tiempo estipulado por programa, antes de partir hacia Portillo. Se sabe que en Chile los centros de esquí constituyen un atractivo turístico de especial importancia, ya que albergan a la mayor parte de los extranjeros que visitan ese país en temporada baja. «Lo interesante es que muchos de esos huéspedes bajan a Santiago, visitan viñedos y bodegas, conocen otros lugares como Viña del Mar, Isla de Pascua o San Pedro de Atacama, lo que constituye un aumento de divisas para el sector», confiesa Valeria González Lagos, gerente para Latinoamérica de Turismo Chile.
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QUE HACER, QUE USAR
En el lobby del hotel, un maletero nos recuerda que estamos a más de tres mil metros de altura y dispara, casi sin modular, que es imprescindible beber bastante agua, porque el clima es extremadamente seco y es fácil deshidratarse. Y permanecer hidratado ayuda a prevenir enfermedades típicas de la altura. También aconseja usar ropa interior larga pero no de algodón, sino de polipropileno, porque tiene mejor adherencia a la piel y se seca rápido. Los guantes, y sobre todo los gorros o pasamontañas, son indispensables, dado que 60% de la pérdida de calor se genera a través de la cabeza. Tampoco hay que olvidar los anteojos o gafas, porque el sol es fuerte en la montaña. Ya en el ascensor, el mismo hombre me pregunta si sé esquiar, y ante mi respuesta negativa lanza otra advertencia: «Pruebe, pero si se siente cansado abandone momentáneamente, especialmente el primer día, ya que el viaje es agotador y probablemente el cuerpo tarde 24 horas en aclimatarse». Recordé las palabras de este señor durante toda la noche. Fue imposible conciliar el sueño. Al día siguiente, durante el desayuno en el Hotel Puerta del Sol, descubro que otros integrantes de la delegación sufrieron los mismos efectos adversos provocados por la altura. Nuestra coordinadora despeja las dudas, aclara que comúnmente las lesiones de los esquiadores son consecuencia de la fatiga, y que los que más suelen exponerse a esto son los turistas procedentes de Norteamérica (Estados Unidos y Canadá sobre todo, que constituyen el segundo mercado en importancia después de Brasil) y Europa, que salen a recorrer las pistas después de viajar durante toda la noche. Valle Nevado Ski Resort ha sido reconocido desde sus comienzos, a fines de los años 80, como uno de los destinos de invierno que mejor nieve recibe en el mundo. Tiene acceso a la mayor superficie esquiable del Cono Sur, y uno de los principales atractivos es que ofrece 80% de los días despejados cada temporada, aunque dos de los tres días que permanecimos allí estuvieron nublados y parecieron empecinarse en romper con la regla. El complejo tiene tres hoteles: Valle Nevado, Puerta del Sol y Tres Puntas, cada uno con características bien definidas: Puerta del Sol está más orientado a la familia. Tiene 124 habitaciones con opción de conectarlas entre sí, con terraza y vista a las pistas o a la montaña. Tres Puntas es el de los precios más convenientes, tiene 91 habitaciones. Tal vez el aspecto negativo es que hay que recorrer 150 metros para acceder a las pistas. ¿El positivo?, la mejor vista del valle. La joya del lugar es el hotel Valle Nevado, el único con bajada directa a las pistas y servicio de Wi-Fi en todas las habitaciones, entre otros aspectos que lo convierten en el más exclusivo. Dos lujosos edificios de departamentos (Valle del Sol y Valle de la Luna) de iguales características, completan la infraestructura edilicia, más allá de que está prevista una inversión de 120 millones de dólares para construir una especie de pueblo de montaña. Un Spa & Fitness Center y la variada oferta gastronómica con siete restoranes de cocina internacional completan la infraestructura de este complejo que este año festeja su 20o aniversario, que se construyó con aportes de capitales franceses (inspirado en el centro invernal Les Arcs) y que con los años quedó en manos de un grupo empresario chileno.
TODO EN EL HOTEL
Otra particularidad de Valle Nevado es que, al no tener una ciudad en las cercanías, como sucede con los destinos de nieve en la Argentina (Cerro Catedral-Bariloche; Chapelco-San Martín de los Andes; Cerro Bayo-Villa La Angostura, entre otros), toda la actividad pasa por el hotel, tal vez similar a lo que sucede en Las Leñas, en Mendoza, aunque en servicios e infraestructura nosotros estamos a años luz en desventaja. Quizás una de las principales diferencias es la gastronomía. El restorán La Fourchette d'Or ofrece cocina mediterránea; Don Giovanni (junto al Bar Lounge), cocina italiana gourmet; La Trattoria se especializa en pastas (preparadas por un chef frente a los ojos y bajo indicaciones de los huéspedes) con un sistema llamado «Pastamanía». Las fondues de Le Montagnard son un clásico; en el restorán Sur se puede disfrutar de cocina autóctona, y el Sushi Bar cuenta con especialidades japonesas preparadas con pescados y mariscos procedentes del Pacífico chileno. ¿No será demasiado? Más de 3 millones de dólares se invirtieron para mejoras; entre otras, dos alfombras de embarque en los accesos a los medios de elevación Prado y Mirador, una alfombra transportadora (Kids' Carpet) que permite a los pequeños llegar hasta la parte alta de su pista sin la necesidad de utilizar un medio de elevación, y nuevos tours guiados gratuitos. En la escuela de esquí se destacan las clases para esquiadores y snowboardistas de free style y free ride, además del entrenamiento para competencia y clases especiales para personas discapacitadas. Los más pequeños hacen sus primeras armas en snow y esquí en el Jardín de Nieve, que al igual que el resto del complejo, mantiene un color blanco inmaculado durante mucho tiempo, debido a su orientación sur-oriente, que es ideal para la mantención de la nieve en óptimas condiciones, ya que no recibe en forma directa el sol de la tarde.
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