En los últimos cinco años, Audi ha demostrado una actividad inusual para lograr su expansión. Tardó mucho tiempo en presentar un rival para competir contra el BMW X5 y el Mercedes-Benz Clase M: el Q7. Pero se mueve más rápido ahora con el lanzamiento del todo terreno Q5, prácticamente al mismo tiempo que Mercedes con su GLK, aunque los dos con cierta distancia al BMW X3. Y en el terreno de las cupés el elegido para luchar contra los consagrados BMW Serie 3 cupé y el Mercedes-Benz CLK se llama A5. Fabricado en la planta de Ingolstadt, Alemania, comparte las instalaciones con los Audi A3, Sportback, A4 sedán y rural, S5 y los chasis del TT. La producción de los A5 y S5 ha sido en 2007 de 26.460 unidades, y el Mercedes-Benz CLK alcanzó las 42.069 unidades sumando a la versión cabriolet, una opción que el Audi A5 debería ofrecer el año próximo y que probablemente sea una de las novedades del próximo Salón Internacional del Automóvil de París que se celebrará a comienzos de octubre de este año. Audi ha anunciado su intención de ser líder del segmento premium para 2015 y, para lograrlo, necesita tener nuevos modelos en todos los segmentos que no está presente. Un detalle curioso de este A5 es que su diseñador, Walter Da Silva, ha declarado que es el auto más bello que haya diseñado. Más allá de los gustos personales, el vehículo muestra un frente muy agresivo, pero al mismo tiempo su lateral es demasiado conservador y formal, quizá como dicen los diseñadores, demasiado limpio. No es un diseño revolucionario, sino que se ha buscado un auto bien proporcionado, elegante y equilibrado.
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Suspension regulable
Realizamos la prueba con la versión dotada del motor naftero de 3.2 litros de cilindrada y una potencia de 265 CV, con caja manual de seis marchas. La ventaja técnica más importante del nuevo A5 respecto de sus competidores de BMW y Mercedes es, sin duda, la suspensión regulable. El conductor puede elegir tres niveles que se adaptan a las preferencias de manejo en cualquier momento: una confortable denominada Confort, otra deportiva llamada Dynamic y una tercera opción automática, es decir, que adapta la suspensión de acuerdo con las irregularidades del piso y con la velocidad de marcha. Por eso, logra un muy buen balance entre el tradicional confort de un Mercedes y la deportividad de un BMW (más allá de algunos modelos específicos que pueden alterar este enunciado). Lo mejor del A5 es que transmite siempre un apreciable confort de marcha y en el momento que se desea un andar más deportivo lo logra sin complejos. La unidad probada tenía la caja manual de seis marchas, que logra transmitir al piso toda la potencia apoyándose en la tracción total permanente. El motor de seis cilindros ofrece una potencia de 265 CV. BMW cuenta con el 335i con 306 CV y Mercedes ofrece en el CLK 272 CV. Las prestaciones obtenidas indican que se trata de una motorización muy eficiente. Alcanza una velocidad máxima de 253 kilómetros por hora (limitada electrónicamente) y acelera de 0 a 100 en 6,6 segundos. La contundencia de su elasticidad de marcha se logra con la cuarta marcha. Por ejemplo, emplea 7,3 segundos para pasar de 80 a 120 kilómetros por hora, que se traducen en 12,9 segundos si se realiza la misma maniobra con la sexta. Por lo cual para realizar adelantamientos en la ruta recomendamos, como siempre, rebajar a la cuarta velocidad. Cuanto más rápido se desplace para pasar a otro vehículo en un adelantamiento con rutas de un solo carril por mano su manejo será mucho más seguro. En general, hemos elogiado la presentación interior de los Audi, en especial en sus modelos más sofisticados. Con una cabina más parecida a un avión la información disponible y el juego de luces interiores hacen que la estadía a bordo sea de lo más agradable, en especial de noche. La posición de manejo es buena, pero a diferencia de otros modelos de la marca nos pareció que la sujeción a la altura de los hombros puede mejorarse. El interior está pensado para recibir con comodidad al conductor y su acompañante. En el sector posterior, el espacio no sobra y hay algunos detalles para mejorar, como la guantera sin llave, la ausencia de manijas en los laterales del techo y las ventanillas traseras fijas. La capacidad del baúl con 455 litros es razonable. Además, el volumen disponible y la configuración permiten alojar objetos de gran tamaño. El único inconveniente para nuestros caminos es que ofrece una rueda de auxilio temporal. La garantía es de dos años sin límite de kilometraje. Un respaldo que no es premium, ya que existen pick-up de trabajo como la Toyota Hilux, Ford Ranger, Nissan Frontier y Chevrolet S10 que ofrecen una cobertura de tres años. Seguimos insistiendo en que las garantías de varias compañías deben mejorarse inmediatamente. En suma, el A5 es un digno rival para los Serie 3 cupé y el CLK, y lo mejor es que los usuarios de la marca ya no tendrán que mirar a sus competidores para comprar un cupé. Confortable y deportivo, el A5 busca su lugar.
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