27 de diciembre 2005 - 00:00

TOYOTA HILUX SW4 LA MAS MODERNA

TOYOTA HILUX SW4 LA MAS MODERNA
El segmento de las 4x4 es uno de los que más movimientos tuvieron durante el año 2005, y para 2006 el panorama es alentador. Entre las novedades que hemos probado antes de cerrar el año se encuentra la SW4 Hilux de Toyota.Fabricado en la Argentina, en la planta de Zárate, provincia de Buenos Aires, este producto es un orgullo de la industria nacional por ser, a excepción de los camiones Iveco producidos en Córdoba, el vehículo de mayor costo que se produce en nuestro país, lo cual no es poca cosa sabiendo que desde aquí este producto abastece a toda América latina, Central y el Caribe, como ya lo está haciendo la pick-up Hilux, recordando que la planta de Zárate ha pasado de fabricar 15.000 unidades a 45.000 y el año próximo estará trabajando al máximo con 60.000 unidades anuales. Son datos alentadores que sirven para entender, en parte, por qué este SW4 es un producto muy bien hecho, que por calidad de fabricación, prestaciones y materiales es un verdadero orgullo para la industria nacional.
A diferencia de la pick-up Hilux, en la SW4 la tracción total es permanente y dispone de alta y baja, además de otro diferencial con bloqueo central de deslizamiento limitado (LSD).
Comparte la mayor parte de los elementos con la pick-up, pero uno de sus cambios más importantes es la suspensión trasera, que le permite ser más confortable.
El motor de 3 litros y 163 CV le otorga prestaciones adecuadas, y se destaca de varios competidores por ser de última generación. Consigue una velocidad máxima cercana a los 170 kilómetros por hora y acelera de 0 a 100 en 12,6 segundos. Los consumos y la elasticidad son razonables. A 120 kilómetros por hora necesita 10,7 litros cada 100 kilómetros, y con la cuarta marcha para pasar de 80 a 120 emplea 11,7 segundos.
La caja de velocidades colabora mucho con sus relaciones adecuadas, logrando buenos valores de elasticidad, pero el comando no es tan agradable y preciso, en especial al querer insertar la tercera marcha.
El tanque de combustible disminuyó su capacidad con respecto a la pick-up para ganar espacio en el baúl. Tiene 65 litros en vez de 80, por lo cual su autonomía no es destacable, y en cuanto al mantenimiento existen dos puntos dignos de mención: el filtro de combustible cuenta con una luz de advertencia en el tablero de instrumentos que indica el momento de sustituirlo, y los intervalos entre cambios de aceite y filtro fueron aumentados, pasando de 5.000 a 10.000 kilómetros.
La dirección trabaja en forma eficaz con un endurecimiento muy adecuado cuando se sale a la ruta, y los frenos con sistema de antibloqueo han logrado reducir las distancias de frenado, además de tener un pedal con una acción más enérgica y un mejor recorrido. Para el elogio total falta que agregue discos atrás. Sigue teniendo frenos a tambor en el eje trasero.
El espacio interior que se ha logrado atrás es muy elogiable. Tres adultos tienen espacio suficiente para ubicarse con comodidad, pero la persona que se ubique en el medio sigue sin tener un apoyacabeza.
Además, los respaldos se pueden reclinar y en el baúl entran las pertenencias de todos, inclusive si el viaje es largo. Como detalle curioso, por el momento no tiene una tercera fila de asientos, pero en su interior se nota que está todo listo para adoptarla en cualquier momento.
La posición de manejo es buena gracias a las opciones de modificar el asiento y el volante en altura.
El cambio mencionado de la suspensión se nota en el confort de marcha. En cualquier condición es un vehículo de un andar muy confortable y sólo en determinadas situaciones en la ruta todavía persisten ciertos balanceos de la carrocería típicos de los 4x4.
La robustez estructural, la calidad de materiales y su terminación son sus grandes atributos.
El Toyota SW4 es un todoterreno confortable, con suspensiones bien equilibradas y un logrado comportamiento dinámico, aunque por su precio debería disponer del control de tracción y el de estabilidad, que todavía siguen sin estar presentes.
Para el off-road tiene características suficientes para trabajar con eficacia, pero las protecciones inferiores de plástico no demuestran la misma solidez que la estructura general del vehículo. También debería tener la regulación en altura de los faros, que sirve para nivelar las luces de acuerdo con la carga y porque además en la ciudad, al conectar las bajas, iluminan prácticamente directo a los espejos retrovisores del auto que se ubica adelante.
La garantía es uno de sus puntos a favor; con su cobertura de 3 años o 100.000 kilómetros, ofrece más que varias marcas premium.
De seguridad tiene lo justo, con ABS y airbag frontales, pero en este caso, con un costo superior a los 120.000 pesos, ya es hora de exigirle airbags laterales y de cabeza. Con valores cercanos se tienen autos como el Citroën C5, Peugeot 407, Renault Laguna, Volkswagen Passat, Honda Accord y Ford Mondeo, que cuentan con los mencionados airbags laterales y de cabeza (también llamados «de cortina»), encendido automático de luces, limpiaparabrisas con sensor de lluvia y control de presión de neumáticos.
En confort sorprende la ausencia de techo corredizo. Lo demás lo tiene todo, destacándose el equipo de audio, capaz de almacenar 6 compact disc y de reproducir música en formato MP3; además, para los nostálgicos, también tiene pasacasete.
En suma, al ser un producto de nacimiento reciente no hay dudas de que por las características citadas del motor, solidez estructural, espacio interior y equilibrio de suspensiones, es uno de los mejores 4x4 de su segmento, aunque debe mejorar su dotación de elementos de seguridad.

Dejá tu comentario