El satélite Aquarius llegó a Bariloche y será ensamblado.
El complejo y costoso instrumento Aquarius fabricado por la NASA estadounidense llegó a Bariloche, donde en los próximos meses será ensamblado en el satélite SAC-D en los laboratorios de la empresa estatal Invap en la ciudad.
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El Proyecto SAC-D Aquarius es desarrollado en conjunto por la NASA y la argentina Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), con la participación de agencias pares de Francia, Italia y Brasil.
La misión completa, cuyo lanzamiento está previsto para el 22 de mayo de 2010 desde la base californiana de Vandemberg, demanda una inversión del orden de los 300 millones de dólares, de la cual sólo el Aquarius cuesta 100 millones.
El instrumento, que fue fabricado en Estados Unidos por el laboratorio Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA, llegó a las 14.50 con todo éxito a Bariloche a bordo del enorme C17 Globemaster de la Fuerza Aérea de EEUU desde Los Angeles, previa escala en Lima, Perú.
El jefe de proyecto SAC-D de la CONAE, Daniel Caruso, dijo que el Aquarius llegó en un container de 6.000 kilos y fue transportado hasta los laboratorios de Invap, donde el SAC-D está ensamblándose.
El satélite estará allí hasta noviembre, para luego ser enviado a Brasil donde será sometido a distintas pruebas de vibración, atmosféricas y térmicas, y en abril será trasladado a
California para su lanzamiento, programado para el 22 de mayo de 2010.
A su vez el jefe de proyecto Aquarius, Amit Sen, dijo que el equipo servirá para medir la salinidad de los océanos y reportará valiosa información para el estudio del clima en todo el mundo.
"Hasta ahora esto fue relevado con barcos y aviones, y en 35 años de estudio apenas si tenemos un mapa oceánico con menos del 20 por ciento de la información. Con el Aquarius tendremos relevado todos los océanos en la primera semana", señaló.
El SAC-D llevará además cinco equipos fabricados en Argentina y otros dos realizados por Francia e Italia.
Los equipos argentinos servirán para monitorear vientos, humedad, actividad volcánica e incendios entre otros eventos, en tanto que el francés estudiará la basura espacial y niveles de radiación, y el italiano medirá perfiles atmosféricos, humedad temperatura y otros indicadores espaciales.
El experto norteamericano destacó la "confiabilidad" que tienen para la NASA, la CONAE e Invap, y destacó que el trabajo conjunto se remonta a más de 15 años.
"Estuvimos juntos en las misiones del SAC-A, SAC-B y SAC-C, y el trabajo fue muy fructífero. Por eso estamos muy orgullosos de esta sociedad con Argentina y con Invap, al igual que sucede con los otros países con los que trabajamos, donde encontramos altos niveles de capacitación para estos proyectos", afirmó Sen.
Caruso también destacó la participación de numerosos organismos científicos y gubernamentales en el proyecto SAC-D, que se valdrán de la información que produzca a diario el satélite.
El SAC-D será manejado totalmente desde la base "Teófilo Tabanera" de la CNAE en Córdoba, y mientras los datos producidos por los instrumentos argentinos serán distribuidos en el país, los del Aquarius y los otros equipos serán retransmitidos a sus respectivos países.
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