Uruguay se incorporó al Tratado Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP) tras casi tres años de negociaciones, un paso que marca uno de los mayores movimientos de política comercial del país en décadas y le permitirá competir en igualdad arancelaria con exportadores que hasta ahora vendían sin impuestos en mercados clave del Asia-Pacífico.
De acuerdo con los datos oficiales de comercio exterior, el cambio de régimen arancelario abre ocho nuevos destinos para la colocación de trozos de carne vacuna, lenguas, soja, arroz y madera (productos donde Uruguay ya tiene un historial exportador, aunque sin preferencias). La apertura se da en un bloque que representa el 15% del PIB mundial y reúne a 595 millones de consumidores.
Los mercados más relevantes para Uruguay dentro del bloque ya muestran un volumen considerable de operaciones. Entre enero y noviembre, Reino Unido fue el destino más dinámico, con 118,2 millones de dólares, impulsado por habas de soja, cuartos delanteros y traseros bovinos y arroz. En segundo lugar aparece Japón, con 65 millones de dólares, donde destacan los cortes de alto valor (especialmente traseros y delanteros) y la demanda estable por lengua vacuna, un nicho tradicional del mercado nipón. Canadá, por su parte, llegó a 57 millones de dólares en el período, concentrados en productos cárnicos con certificaciones exigentes.
Otros socios del acuerdo muestran oportunidades emergentes. Vietnam importó 44,5 millones de dólares en madera, cueros, pieles y trigo. Malasia llegó a 18,8 millones de dólares con compras de madera de eucalipto y manteca. Australia adquirió productos por 5,6 millones de dólares, principalmente madera, insumos ortopédicos, baterías y caviar. Nueva Zelanda y Brunei registraron montos menores, por debajo del millón de dólares, aunque con margen para crecer una vez eliminados los aranceles. Con la adhesión al CPTPP, los exportadores uruguayos quedan habilitados a competir sin barreras frente a países que hasta ahora tenían ventajas decisivas por acuerdos previos.
Un salto en comercio: 16,6% más exportaciones y caída del 30% en los costos
Un informe elaborado por Pharos, centro de análisis de la Academia Nacional de Economía, proyectó que la entrada al acuerdo podría generar un aumento del 16,6% en las exportaciones totales del país. El crecimiento se explica por una fuerte expansión del comercio intra-bloque, con Uruguay ubicado entre los países con mayor incremento, solo detrás de Japón.
El estudio también estima una reducción del 30% en los costos del comercio hacia los países del CPTPP, incluso considerando la distancia geográfica. El efecto esperado es doble: precios de exportación más altos para los productores y precios de importación más bajos para las empresas locales, al eliminar costos y trámites asociados a barreras no arancelarias. Ese cambio, señala Pharos, mejora los términos de intercambio del país y genera un terreno más competitivo para sectores agroindustriales, forestales y manufactureros.
Un giro estratégico en la política comercial
El ingreso al CPTPP consolida un desplazamiento histórico en la matriz comercial del país: por primera vez Uruguay se integra formalmente a un megaacuerdo transpacífico con estándares modernos en servicios, propiedad intelectual, comercio digital, certificaciones y normas técnicas. La adhesión también profundiza la relación con economías donde Uruguay ya tiene tratados (México, Chile, Perú y Singapur) y le suma presencia simultánea en América, Europa y Asia bajo un mismo paraguas normativo.
Mientras las negociaciones del Mercosur enfrentan incertidumbres, el paso hacia el CPTPP coloca a Uruguay en un grupo de países con reglas avanzadas que obligarán a acelerar la modernización tecnológica y regulatoria del comercio exterior.
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