A la hora de visitar Buenos Aires, las opciones de gastronomía al aire libre son varias: desde terrazas, patios, veredas y jardines se convierten en el escenario ideal para disfrutar del mediodía. A continuación, una lista de los mejores lugares:
Almuerzos al aire libre
Terrazas, patios, veredas y jardines se convierten en el escenario ideal para disfrutar del mediodía.
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Terrazas, patios, veredas y jardines se convierten en el escenario ideal para disfrutar de un almuerzo al aire libre.
GRANERO
En Rincón de Milberg, Granero se presenta como una de las opciones más atractivas para almorzar al aire libre cerca de Buenos Aires, combinando naturaleza, gastronomía y sustentabilidad. Este imponente restaurante de estilo rural —construido íntegramente a partir de materiales reciclados— invita a disfrutar de una experiencia relajada en sus distintos espacios exteriores: una terraza climatizada con sillones y fogoneros, un jardín con mesas íntimas ideales para parejas y una huerta que suma una mesa comunitaria rodeada de verde. La propuesta gastronómica acompaña el entorno, con platos elaborados a partir de vegetales de la huerta, panes de elaboración propia, pastas caseras y carnes premium a las brasas, además de alternativas de pesca y ensaladas frescas. A esto se suma una cava con más de 120 etiquetas, cócteles clásicos y de autor, y un fuerte compromiso con el cuidado del medioambiente, reflejado en el uso de paneles solares y una estación de carga para vehículos eléctricos, convirtiendo a Granero en un plan ideal para almuerzos distendidos al sol, lejos del ritmo urbano.
Dirección: Olivares 190, Rincón de Milberg, Tigre.
LA DORITA
Con mesas dispuestas sobre la vereda en sus dos locales, La Dorita invita a disfrutar del almuerzo al aire libre en pleno barrio de Palermo, una opción especialmente valorada por quienes visitan Buenos Aires y buscan experiencias gastronómicas porteñas. La parrilla propone un menú de mediodía pensado para resolver el almuerzo de forma simple y flexible, sin resignar sabores tradicionales. La propuesta comienza con entradas a elección, que incluyen empanadas de carne o de queso y cebolla, bocaditos de acelga o una milanesa de mozzarella. Como plato principal, se puede optar por el plato del día —con alternativas variables que pueden incorporar pastas caseras, milanesa o asado— o por una ensalada César. El cierre dulce ofrece flan con dulce de leche o crema, o una bocha de helado. Cada combinación incluye una bebida por persona, entre agua, gaseosa, limonada o cerveza. Disponible de lunes a viernes, este menú permite conocer la cocina clásica de La Dorita en formato de mediodía, en un entorno urbano y distendido, ideal para almorzar al sol durante una visita a la ciudad.
Direcciones: Humboldt 1892; Bulnes 2593, Palermo.
DEL RÍO CANTINA
Sobre el boulevard de Saavedra, Del Río Cantina se presenta como una buena opción para almorzar al aire libre, con una terraza abierta que mira a la arboleda y acompaña el ritmo tranquilo del barrio. La propuesta recupera el espíritu de las cantinas clásicas —minutas, pastas caseras y recetas reconocibles— y lo traslada a un plato ideal para el mediodía, cuando el sol se filtra entre los árboles. Desde ese espacio, el almuerzo se vive como una pausa porteña: platos abundantes y para compartir, sabores de raíz italiana y un clima que invita a quedarse un rato más, ya sea con pastas hechas a mano, una milanesa o alguno de los clásicos del menú del mediodía. Entre el verde, el entorno y una atención cercana, Del Río Cantina propone un almuerzo al aire libre que combina sabor casero, espíritu de barrio y esa sensación de refugio urbano que hace que volver sea parte del plan.
Dirección: Av. García del Río 2957, Saavedra.
RIBS AL RÍO
Con locales que proponen distintas formas de disfrutar el ahumado, Ribs al Río invita a almorzar al aire libre en distintos puntos de la ciudad; entre ellos, las sedes de Costanera Norte y Barrio Chino destacan por ser las que cuentan con mayor superficie al aire libre. En Costanera Norte, la sede original despliega amplios espacios abiertos, terrazas con vista al Río de la Plata y ahumadores a la vista, donde la experiencia del smokehouse texano se vive de manera completa, desde las ribs y los sándwiches clásicos hasta opciones dulces que trasladan el ADN del fuego al final de la comida. En Barrio Chino, dentro del paseo Vía Viva, la propuesta adopta un perfil más urbano, ideal para combinar el recorrido gastronómico del barrio con platos ahumados de carácter intenso y guiños orientales.
Direcciones: Av. Rafael Obligado 7010, Costanera; Av. Monroe 1850, Barrio Chino, Belgrano.
GAGIRO
Gagiro se posiciona como una de las propuestas más tentadoras para quienes buscan un almuerzo al aire libre con espíritu veraniego y una impronta social vibrante. Su playa simulada —un espacio abierto con arena, barra propia y estética de parador internacional— invita a relajarse bajo el sol mientras se disfruta de un ambiente joven y dinámico, ideal para quienes quieren cortar el día con un respiro playero en plena ciudad. A pocos pasos, la galería semicubierta ofrece una atmósfera más calma y descontracturada, perfecta para quienes prefieren un ritmo suave sin renunciar al aire libre. Al mediodía, la carta acompaña con opciones pensadas para compartir y platos principales que combinan frescura y sabor: tiraditos, arancini, tortilla, provoleta, ojo de bife, pesca del día, risottos, pastas caseras, milanesa y ensaladas, además de alternativas para niños. El cierre dulce suma tentaciones como mousse de chocolate salado con ganache de pistachos, tiramisú de frutos rojos, lemon pie o cheesecake.
Dirección: Boulevard Ameghino 349, Pinamar Norte.
CROQUE MADAME PALACIO PAZ
Ubicado dentro del imponente Palacio Paz, Croque Madame invita a vivir un mediodía distinto con un menú especialmente diseñado para quienes buscan una experiencia gastronómica memorable en un entorno histórico único. Su ubicación privilegiada permite disfrutar de un almuerzo al aire libre con un encanto casi parisino: el jardín interno del palacio funciona como un verdadero oasis urbano, un rincón silencioso rodeado de arquitectura majestuosa, árboles añosos, vegetación frondosa y una vista panorámica que transforma cualquier comida en un momento especial. De lunes a viernes, entre las 12 y las 16 h, el menú propone entradas como buñuelos de espinaca y acelga con alioli de albahaca o una empanada de ossobuco con salsa yasgua, y platos principales que van desde una pechuga grillé con cremoso de boniato y vegetales salteados, hasta penne rigate con pesto, bocconcinos y tomates secos, milanesa de peceto con mix de verdes o una fresca ensalada de palta y langostinos. El final dulce llega con panqueques con dulce de leche o helado, acompañado por agua, limonada o gaseosa y una copa de vino Portillo (Malbec o Chardonnay) o un aperitivo Ramazzotti.
Dirección: Avenida Santa Fe 750, Retiro.
BONARIO
En Villa Urquiza, Bonario se posiciona como una opción ideal para quienes buscan disfrutar de un almuerzo al aire libre. Su amplia vereda —con capacidad para 38 cubiertos, sillones y banquetas bajas— invita a disfrutar y aprovechar la luz natural, incluso en días variables gracias a su cerramiento retráctil que resguarda sin perder calidez. Para el mediodía, la carta propone platos sabrosos y reconfortantes como los ñoquis soufflé de cabutia, la milanesa de bife de chorizo con tagliatelle de espinaca, el truchón patagónico con vegetales asados o los platitos para compartir. La experiencia se completa con vinos nacionales por copa, vermut, cócteles frescos como el Bonario Spritz y opciones sin alcohol, perfectas para acompañar un almuerzo distendido bajo el sol.
Dirección: Avenida Congreso 5702, Villa Urquiza.
RAÍCES
En Raíces Cocina Casera, el disfrute de la impronta casera también se extiende hacia el exterior, con una propuesta pensada para quienes eligen almorzar al aire libre en un entorno cómodo y cuidado. El restaurante dispone de un deck sobre la vereda, con 20 cubiertos techados bajo una carpa que se cierra y cuenta con calefacción durante los días fríos, además de entre 10 y 12 cubiertos al descubierto, ideales para aprovechar el buen clima. La experiencia se completa con opciones de la carta como las croquetas de espinaca en salsa de morrón asado; la provoleta marinada con hongos, tomates secos hidratados y rúcula; malfatti de espinaca y ricota en salsa cuatro quesos (chevrotin, roquefort, mozzarella y parmesano), o la Pamplona, una pechuga rellena de mozzarella, morrón asado y rúcula envuelta en panceta ahumada, sobre papas a la crema de verdeo. Todo esto se puede acompañar por una cuidada selección de vinos y cócteles de autor como el Consentido (vermú Lunfa Rosso, espumante y rodaja de naranja) o el Lunfardo (vermú Lunfa Rosado, jugo de limón, almíbar de jengibre, frutillas, soda y menta).
Dirección: Crisologo Larralde 3995, Saavedra.
VILLEGAS RESTO CLUB
En Puerto Madero, uno de los barrios más atractivos para los turistas, se encuentra Villegas Resto, un espacio que homenajea la parrilla argentina, el producto y la tradición, a partir de recetas clásicas con toques creativos. Su exclusivo sector exterior con vista al río lo transforman en un punto de encuentro especial para disfrutar al mediodía de una experiencia de primer nivel. En su carta sobresalen las carnes seleccionadas, con cortes clásicos como ojo de bife, vacío, asado de tira y bife de chorizo, junto a opciones actuales como tomahawk, porterhouse y entraña de lomo. El recorrido comienza con entradas como la burratina con salmón ahumado y pesto de tomate, milhojas de papas con guacamole y langostinos grillados o las mollejas crocantes a la parrilla. Entre las guarniciones destacan las papas rústicas gratinadas, la cabutia asada con miel y queso azul y los vegetales grillados. También hay pastas de elaboración propia y milanesas de bife de chorizo con fetuccini y crema de pesto, entre otros ítems de la carta, junto a opciones vegetarianas y sin TACC. Para beber, cuentan con una generosa selección de vinos de todo el país, además de aperitivos y bebidas sin alcohol para disfrutar.
Dirección: Avenida Alicia Moreau de Justo 1050, Puerto Madero.
WILLIAMSBURG
En el Paseo de la Infanta, ubicado en el barrio de Palermo, se encuentra Williamsburg, la hamburguesería que cruza el espíritu callejero con sabor de autor. Una propuesta moderna y descontracturada, centrada en un menú especializado en tres tipos de combos: el UNO (Cheeseburger) Patty de carne, queso cheddar y manteca a base de salsa demi-glace, en su versión simple, doble o veggie; el DOS (Bacon) Patty de carne, queso cheddar, panceta crocante (y ahumada), cebolla caramelizada y salsa de ali-oli casera elaborada a base de aceite de brasa, también en versión simple o doble, y el TRES (American Doble) doble medallón, queso cheddar, tomate, lechuga, cebolla morada, pickles y un aderezo especial a base de mostaza antigua con aceite de trufa, y puede pedirse doble o veggie. Cada opción, se puede pedir para disfrutar en su salón, y para los días cálidos de verano, en sus dos espacios al aire libre, en uno de los puntos más turísticos de la ciudad: su terraza, donde predomina una atmósfera relajada entre las copas de los árboles, o en su sector exterior de la planta baja.
Dirección: Avenida del Libertador 3883.
SOMOS ASADO
Liderado por el chef Gustavo Portela, Somos Asado propone una lectura actual de la parrilla argentina, con foco en carnes maduradas en seco —sello de la casa— y una cocina íntegramente a leña, donde el horno de barro ocupa un rol central. Recientemente, a la carta se sumaron carnes 100% orgánicas de pastura y cortes certificados de Angus y Wagyu, que amplían el abanico del menú junto a nuevos platitos de vegetales de estación y achuras reinterpretadas. Otra novedad es la ampliación de horarios, ahora, además de las cenas, la propuesta puede disfrutarse al mediodía, con almuerzos de martes a viernes desde las 12 h, una invitación para aprovechar su patio a cielo abierto, de impronta vintage y rodeado de plantas selváticas. En ese entorno relajado, la mesa se arma con cortes como el ojo de bife con hueso y el T-Bone (900 g, madurados por más de 40 días), además de piezas especiales como el Flat Iron de Wagyu argentino (400 g) y platitos creativos como el repollo asado con miso y crema de cajú o los dumplings de mollejas con ponzu.
Dirección: Scalabrini Ortiz 651, Villa Crespo
KAMAY CASA GARDEL
Kamay Casa Gardel propone una experiencia de cocina criolla peruana con guiños nikkei, fiel al estilo del chef Raúl Zorrilla, donde mandan los sabores intensos, el producto cuidado y los platos pensados para compartir. Desde las 12 del mediodía, la invitación es a disfrutar tanto en la vereda con sillones corridos —ideal para un almuerzo distendido— como en el patio a cielo abierto, con una carta que recorre cebiches, anticuchos, chicharrones, causas creativas, arroces y sushi. Entre los favoritos se destacan el tiradito caliente con langostinos sellados a la plancha y leche de tigre al ají amarillo; el lomo en dos pastas, con fetuccinis a la huancaína y al pesto acompañados de lomo saltado; y la selección de sushi, que suma rolls con pescados y mariscos en clave nikkei. Al mediodía, de martes a viernes, se suma un menú ejecutivo a $14.900 que incluye entrada, principal a elección y bebida, una opción conveniente para acercarse a la propuesta sin resignar calidad ni sabor.
Dirección: Carlos Gardel 3131, Abasto
A CORUÑA
En Versalles, la cantina española A Coruña propone almuerzos descontracturados los sábados y domingos, en torno al ritual del tapeo, ideales para aprovechar su vereda amplia y al aire libre, perfecta para comer al sol. La experiencia invita a armar la mesa con platitos al centro y acompañar con cañas bien frías, sidra o vermut. Entre los clásicos que salen fuerte aparecen las rabas crocantes, las croquetas —de cantimpalo o de pescado y langostinos—, la tortilla de papas en punto babé, la jibia a la vinagreta, los boquerones en aceite, las gambas al ajillo y los huevos rotos con morcilla. También hay pinchos, bocatas y platos más completos como el raxo gallego, la merluza con puré o la paella de la casa con calamar, mejillones, pollo y morrón.
Dirección: Irigoyen 1801, Versalles.
CAFÉ MULÉ
Pensado como un plan ideal para almorzar al aire libre en Chascomús, Café Mulé se impone como una parada obligada sobre la costanera, con mesas y terrazas abiertas que miran directo a la laguna. Abierto todos los días de 8h, el espacio invita a bajar el ritmo y disfrutar del mediodía en contacto con el entorno natural, con una propuesta de cocina argentina que prioriza platos abundantes y reconfortantes. Entre los más elegidos para el almuerzo se destacan el pejerrey a la romana, la pamplona de pollo, las milanesas con pastas, los risottos y la tabla Mulé, ideales para compartir. La experiencia se completa con una carta de bebidas que acompaña el clima relajado del lugar, con vinos por copa y botella, vermouth, cócteles clásicos, cafetería y bebidas naturales.
Dirección: Av. Costanera n.° 4, Chascomús
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